Los ocho acusados por la violación en grupo de una turista británica en Magalluf en agosto de 2023 han admitido los delitos y aceptado un total de 72 años de prisión como presuntos autores de seis delitos de agresión sexual y ocho de descubrimiento y revelación de secretos.
Las partes alcanzaron un acuerdo el lunes por la mañana ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares, antes del inicio del juicio en Palma. En virtud de dicho acuerdo, los ocho procesados, todos de nacionalidad francesa salvo uno suizo, han reconocido que el 14 de agosto de 2023 se dirigieron a una habitación de hotel en Magalluf donde se alojaba uno de ellos, acompañados por la víctima.
Durante aproximadamente media hora, y a sabiendas de que la mujer se hallaba inconsciente, la desnudaron, la sometieron a tocamientos sexuales y la violaron en múltiples ocasiones. Según el escrito de acusación fiscal, profirieron comentarios obscenos y grabaron 21 vídeos de las agresiones con sus teléfonos móviles, que posteriormente compartieron mediante una aplicación de mensajería instantánea.
Los ocho acusados habían ingresado en prisión provisional pocos días después de sucedidos los hechos. La Fiscalía solicitaba inicialmente para ellos un total de 153 años de cárcel y el pago de 190.600 euros. Tras el acuerdo de conformidad, que considera la atenuante de reparación del daño al haber satisfecho ya la responsabilidad civil, las penas se han reducido a un total de 72 años y tres meses de prisión.
Todos han sido condenados a dos años o dos años y tres meses como presuntos autores de delitos contra la intimidad y a penas por seis agresiones sexuales en distintos grados. En lo que respecta a los delitos de agresión sexual –de los que dos de ellos no están acusados– las condenas varían según la gravedad de los actos.
Dos de los acusados han sido sentenciados a 13 años y tres meses de prisión, uno a 13 años, dos a 11 años, otro a seis años y tres meses, y dos a dos años y tres meses. Al término de la vista celebrada el lunes por la mañana, el magistrado leyó en voz alta el veredicto de culpabilidad, pendiente de su redacción formal.