El pasado diciembre en Palma, el Real Mallorca desperdició una ventaja de dos goles ante Osasuna y, nuevamente el sábado por la tarde, se repitió un dramático empate 2-2, con el conjunto pamplonica anotando en los minutos finales para partir el corazón de los mallorquinistas.
En el primer partido del nuevo entrenador Martín Demichelis, sorprendió al dejar en el banquillo al habilidoso extremo Jan Virgili junto a Sergi Darder. Pablo Torre comenzó en una posición más ofensiva y fue el principal instigador de nuestra mejor primera parte como visitantes esta temporada. Dominamos la posesión en los compases iniciales y nos adelantamos con un gol increíblemente fortuito en el minuto 35. Un largo despeje parecía una parada rutinaria para Sergio Herrera, pero el portero, que había salido fuera del área, intentó despejar de cabeza. En su lugar, el balón impactó en el pecho de Vedat Muriqi y rodó hacia la red.
Ambos técnicos realizaron cambios tras el descanso y uno de ellos, Sergi Darder (que entró por el lesionado Torre), participó en el segundo gol mallorquín. Encontró a Muriqi dentro del campo de Osasuna, dejándole mucho trabajo al gran kosovar, quien irrumpió en el área para rematar con potencia un zurdazo al ángulo inferior derecho, alcanzando así su decimoctavo tanto de la campaña. Una cifra notable si se considera la baja posición del Mallorca en la clasificación.
El Mallorca perdió el control en la segunda mitad, situación no ayudada por la expulsión de Virgili, quien recibió roja directa tras una entrada tardía y temeraria sobre Moro, del Osasuna. Las repeticiones mostraron que la decisión arbitral fue algo rigurosa, y existe la posibilidad de que el club interponga un recurso a principios de la próxima semana.
El asedio de Osasuna ante un Mallorca con diez hombres fue implacable. Luego, ellos también vieron una roja cuando Raúl García pisó el pie de Samu Costa. La tarjeta fue mostrada tras una revisión del VAR. Con el Mallorca resistiendo como podía, Barja anotó en el minuto 89 y el conjunto visitante comenzó a tambalearse.
Los nueve minutos añadidos fueron demasiado para que el equipo de Palma aguantara, y en el 95, el exmallorquista Budimir anotó para darle a su equipo un punto dramático en el final, por segunda vez esta temporada. Luego, en la última jugada del encuentro, Antonio Sánchez del Mallorca se plantó solo ante el portero pero disparó por encima cuando parecía más fácil marcar. Todos los presentes en el abarrotado Mallorca Sports Bar se llevaron las manos a la cabeza al ver que el balón no entraba.
El empate nos negó la oportunidad de salir de los puestos de descenso. No obstante, el equipo compitió, especialmente en la primera mitad, como no lo había hecho en semanas, y el esquema 4-3-1-2 del nuevo técnico casi funciona, a pesar del revés final. Fue un resultado agridulce para un Mallorca que tuvo la victoria al alcance de la mano. El próximo rival es el Espanyol, que visita Palma el domingo a las 14:00 h. El Mallorca deberá enfrantarse a «los periquitos» sin el sancionado Jan Virgili y con la posible baja de varios lesionados.
PD: ¡El Mallorca no tuvo ni un solo saque de esquina durante los 99 minutos!