Barcelona impone casi mil multas en una semana

Barcelona impone cerca de 1.000 multas tras endurecer las normas de convivencia nocturna.
Foto: thom masat / Unsplash

Las juergas descontroladas y los tours de borrachera en la capital catalana podrían tener los días contados: la Guardia Urbana de Barcelona ha impuesto casi un millar de sanciones en apenas la primera semana de vigencia de la nueva ordenanza cívica, según informó el Ayuntamiento el miércoles 4 de marzo.

Infracciones relacionadas con el alcohol generan centenares de denuncias en solo una semana

La ordenanza, en vigor desde el domingo 15 de febrero, agrava las penas por exhibicionismo, pintadas grafiti, no diluir la orina de las mascotas con agua, ruidos excesivos durante la noche y otras conductas incívicas como orinar o masturbarse en la vía pública… aunque el consumo de alcohol en la calle fue la infracción más cometida.

Según el comunicado, entre el domingo 15 y el domingo 22 de febrero, la Guardia Urbana levantó la escalofriante cifra de 982 multas. Esto se traduce en una media de 140 sanciones diarias.

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Multas de cientos o incluso miles de euros para turistas ruidosos

La reciente campaña de Barcelona contra los tours de borrachera y el botellón conlleva sanciones cuantiosas: beber en la calle se castiga ahora con multas de entre 100 y 600 euros. Las fiestas organizadas de bebida y los pub crawls, prohibidos el año pasado en ciertos barrios de Barcelona, pueden acarrear sanciones de hasta 3.000 euros.

Asimismo, se han incrementado las multas para los dueños de perros que no diluyan la orina de sus animales con agua, lo que puede suponer hasta 300 euros por incumplimiento.

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El treinta y seis por ciento (357) de las denuncias fueron por consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública o por participar en tours de borrachera, mientras que el 31% (307) correspondieron a venta ambulante no autorizada de alcohol. Adicionalmente, el 20% (199) de las multas se impusieron por orinar o defecar en público, el 7% (64) por degradación visual del entorno urbano (pintadas con grafiti) y el 5% restante (45) por uso indebido del espacio público.

Para hacer cumplir la nueva ordenanza, las autoridades han desplegado patrullas tanto uniformadas como de paisano, concentradas especialmente en las zonas de mayor incidencia.

Solo debería preocupar a “gentuza”: la policía de Barcelona busca proteger la calidad de vida de los residentes

El objetivo de la campaña contra los tours de borrachera es, principalmente, mejorar la calidad de vida de los vecinos y garantizar la seguridad ciudadana. Barcelona es una de las ciudades más visitadas de España; cada año, millones de turistas llegan atraídos por la icónica arquitectura de Gaudí, el estilo de vida mediterráneo y, sí, también por la cultura del consumo excesivo de alcohol y las fiestas.

Los residentes llevan tiempo protestando contra el turismo masivo y los problemas que conlleva, entre los que destacan las quejas por ruido, la embriaguez en las calles y la basura.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, argumentó que la nueva ofensiva “solo debe preocupar a la gentuza que incumple las normas, ensucia las calles y falta al respeto a la convivencia”.

Los turistas en Barcelona deberán abstenerse del alcohol… y pagar un impuesto elevado

La represión del botellón y otras conductas incívicas, comúnmente asociadas a turistas que buscan fiesta, coincide con la decisión del Govern catalán de duplicar la tasa turística para los visitantes. Esta medida sitúa al impuesto de la comunidad autónoma como uno de los más altos de Europa, llegando hasta los 15 euros por noche. Así, una familia de cuatro personas que pase una semana en Barcelona podría afrontar unos 420 euros adicionales solo en este concepto.

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La iniciativa ha sido muy contestada por los hoteleros, quienes creen que un gravamen tan oneroso disuadirá a la gente de alojarse en establecimientos locales. Aunque polémica, la medida busca controlar el flujo turístico y destinar fondos a paliar la acuciante crisis de vivienda en la ciudad.

Queda por ver si estas medidas —tanto las multas de cientos de euros como la abultada tasa turística— reportarán alivio a los vecinos.

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