El Estrecho de Hormuz es una arteria clave para el transporte de suministros energéticos a nivel mundial.
Normalmente, alrededor del 20% del petróleo y gas global pasa por esta angosta ruta de navegación en el Golfo.
El General iraní Sardar Jabbari declaró que Teherán ahora “no permitirá que salga ni una sola gota de petróleo de la región”.
Un timelapse del tráfico marítimo mostró que el flujo de barcos ha disminuido en el estrecho desde que comenzó la ofensiva militar coordinada de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero del 2026.
Bloquear el estrecho podría inflar aún más el costo de bienes y servicios en todo el mundo, y afectar a algunas de las economías más grandes del mundo, como China, India y Japón, que están entre los principales importadores de crudo que transita por esta vía marítima.