La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima un aumento de entre 8 y 10 céntimos por litro de carburante en las próximas semanas, siempre que el precio del crudo Brent se mantenga estable en torno a los 80 dólares por barril, nivel al que cotiza actualmente, a raíz del impacto del conflicto en Oriente Medio tras la intervención militar de Estados Unidos e Israel en Irán.
En un comunicado, la asociación advierte de que la reciente subida del precio del petróleo Brent, situado ahora en torno a los 82 dólares por barril, «aún no se ha reflejado de manera significativa en los precios de los carburantes en España», pues aunque «la subida del crudo suele trasladarse con bastante celeridad debido al conocido efecto «pluma y cohete», el impacto final depende de la magnitud y estabilidad del incremento, así como de factores geopolíticos y financieros».
Por ello, indica que el comportamiento habitual del sector muestra que el traspaso de la subida del Brent a las gasolineras «puede oscilar entre varios días y varias semanas», considerando en este caso «más probable un impacto gradual, cercano a las dos semanas, siempre que el crudo se mantenga estable en los valores actuales». La OCU puntualiza que, de momento, los precios medios de los carburantes apenas han variado, respondiendo el incremento de las últimas semanas más a la subida previa del Brent, que pasó de 65 a 70 dólares entre finales de febrero y principios de marzo, que a la reciente tensión en Irán.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, afirmó este martes que aún es pronto para conocer el impacto definitivo que tendrá la crisis en Oriente Medio, pero que, en cualquier caso, el Gobierno estará «encima de los precios» para reaccionar si fuera necesario y minimizar los efectos negativos que esta guerra podría tener para ciudadanos y empresas, incluidos transportistas y grandes industrias.
«Desgraciadamente, ya tuvimos que vivir un episodio similar en 2022 a consecuencia de la invasión de Ucrania, por lo que estamos perfectamente preparados para saber qué debemos hacer en caso necesario, protegiendo a nuestra ciudadanía y empresas a través de ese escudo», subrayó el ministro en declaraciones a TVE recogidas por Europa Press. Cuerpo incidió en que ahora mismo nos encontramos en la fase de «seguimiento y monitorización» de los efectos que pueda tener este conflicto y que el impacto de esta crisis dependerá de su duración.
«Esperemos que este conflicto se pueda resolver lo antes posible», manifestó Cuerpo, quien reconoció que si la subida del precio del petróleo se mantiene en los próximos días y semanas, acabará trasladándose a los precios de los combustibles. «Pero, como digo, aún es pronto para tener una idea de cómo se trasladarán estos efectos al día a día de los consumidores. Vamos a esperar, vamos a monitorizar la situación para evitar cualquier movimiento especulativo que se pueda producir al respecto. Vamos a vigilár muy de cerca los precios en un intento de minimizar el impacto sobre la ciudadanía y nuestras empresas, incluidos transportistas y grandes industrias», añadió.
En cualquier caso, el ministro insistió en que, por ahora, «hay que ser prudentes», pues apenas han transcurrido unos días desde el inicio de los bombardeos y es demasiado pronto para conocer el impacto final de la crisis.
Pese a la subida del gas de ayer, que cerró por encima de los 40 euros, Cuerpo señaló que en el caso de la guerra de Ucrania los precios llegaron a superar los 340 euros.
«Eso nos da una idea, creo que relativa, y nos ayuda a contextualizar, pero debemos mantener la vigilancia porque, en gran medida, el impacto final va a depender de la duración de este conflicto, y aquí simplemente reiteraría el llamamiento del Gobierno de España a la desescalada y a la apertura de vías diplomáticas para resolverlo», enfatizó.