Jugar contra las campeonas de Europa debe ser uno de los momentos más feliz en la carrera de un futbolista, pero para Nicole Kozlova, también hay tristeza.
A la delantera de Ucrania le encantaría jugar el próximo partido de clasificación para el Mundial en Kiev, pero la invasión rusa hace eso imposible.
El partido se jugará en Antalya, Turquía. Ya pasaron más de cuatro años desde que Ucrania pudo jugar en casa.
“Enojó”, dice Kozlova a Sky Sports cuando le preguntan por no poder jugar con sus aficionados. “Es injusto para las jugadoras, es injusto para el país. Pero estamos agradecidas de poder jugar y representar a nuestro país.”
“Muchas chicas no se quejan. Creo que esa es la actitud del pueblo ucraniano. La vida continúa pero no podemos esconder las dificultades, especialmente ahora en el invierno frío y con poca electricidad.”
“Muchas viven en la capital y son afectadas directamente. Pero aun así, sienten que no pueden quejarse porque sus familias y amigos están en el frente. Siempre hay alguien en peor situación.”
**Imagen: Nicole Kozlova ahora juega para el Glasgow City en Escocia**
Kozlova habla con nosotros en el entrenamiento de su club, Glasgow City. La jugadora, nacida en Canadá, se mudó a Escocia desde el Vorskla Poltava en 2024, pero la mayoría de la selección ucraniana aún vive y juega en su país.
“Hay que adaptarse”, dice. “Por ejemplo, en mi club anterior, Rusia golpeó una de nuestras instalaciones hace unas semanas, así que ese campo no se usa. Pero la vida y la liga continúan.”
“En mi apartamento, a veces no teníamos agua o luz. Nos bañábamos en el estadio porque ahí sí había agua.”
“Un partido de 90 minutos a menudo duraba cinco horas porque con cada alarma aérea, teníamos que parar y refugiarnos.”
“La mayoría de los partidos empezaban a las 11 o 12 de la mañana a propósito, porque había menos alarmas y se podía terminar el juego. Empieza a las 11, termina a las 4.”
**Imagen: Jugadoras del Mariupol y el Shakhtar en 2023 – algunos partidos pueden durar cuatro o cinco horas por las alarmas**
Kozlova jugó una temporada en Ucrania. Lo que sus compañeras viven cada día es difícil de explicar.
“Lo más duro a veces es explicarlo a la gente. Es difícil de entender si no lo has vivido.”
“No lo sabes hasta que escuchas la primera explosión. No sabes cómo se siente, pero quieres que la gente sepa lo que pasa.”
“Es miedo, al principio. Luego piensas ‘ok, cayó a cierta distancia’. Normalmente, un impacto significa que no viene otro, pero eso está cambiando.”
“Te asustas, piensas ‘no me golpeó’ y el día continúa.”
El último partido de Ucrania en casa fue en 2021. Desde entonces, los partidos internacionales son en sedes neutrales, pero salir del país nunca es fácil.
Ucrania tiene un grupo difícil para el Mundial 2027, con España, Inglaterra e Islandia. Solo el primero clasifica directo a Brasil. Los otros tres van a repechaje.
La semana pasada se anunció que el partido de Ucrania contra Inglaterra en junio se jugará en el estadio Hill Dickinson del Everton.
“Las chicas viajan dos días solo para llegar a Turquía. Aunque es un partido en casa, lamentablemente, no lo es”, dice Kozlova.
“La gente debe entender: primero, las jugadoras deben llegar a Kiev desde donde viven. Luego son 15 horas en tren con una parada de 5 horas en la frontera, a veces más.”
“Después toman un vuelo hasta Turquía, usualmente de medianoche. Así que toma al menos 24 horas, y cada viaje es así.”
Ahora ya están medio acostumbrados, pero yo se que nunca se vuelve más fácil.
A pesar de las incertidumbres en casa y en los viajes, Kozlova siente algo casi indescriptible cuando se pone la camiseta de Ucrania.
“Ahora jugamos por algo un poco más que solo nosotras mismas. Cuando entramos a la cancha, siempre nos recordamos para quién jugamos y porqué lo hacemos.
“Con todas las dificultades, no lo usamos como escusa y hacemos todo lo posible por conseguir resultados.”
Kozlova también tiene la esperanza de estar en el campo el día que el fútbol internacional finalmente regrese a Ucrania. “Probablemente me quedaría sin palabras,” dijo.
“Incluso ahora, en cada partido con la selección, cuando me alineo para el himno nacional, solo el escucharlo otra vez y oírnos cantarlo ya es un momento muy emocional y te devuelve a casa.
“Así que poder hacer eso en casa, cuando sea, ojalá con mi familia también allí. Creo que sería el mejor partido que nos verías jugar.
“Ojalá eso llegue pronto. Todas esperamos el día en que podamos jugar un partido en casa.
“Es loco cómo se ha vuelto normal para nosotras jugar de local en Turquía, Polonia, o donde sea. De momento, eso no es lo más importante. Todas sabemos que lo más importante es que la guerra termine lo antes posible.”