Marzo ya está aquí, y Valencia despierta abruptamente al sonido de explosiones y calles teñidas de color mientras arranca la tradición de Las Fallas 2026, saturando el aire de humo y estremeciendo los muros.
¿Qué son Las Fallas?
Las Fallas (o Falles en valenciano) es un festival anual, ruidoso pero colorido, que se celebra en Valencia, España, y está reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Combina arte, sátira, tradición y fuego, destacando la creación y exposición pública de enormes y elaboradas esculturas denominadas fallas o ninots, que a menudo representan de manera humorística o crítica sucesos de actualidad, celebridades, políticos o problemáticas sociales. Estas estructuras, construidas durante meses por artistas locales y comisiones falleras, transforman la ciudad en una vasta galería de arte al aire libre antes de ser consumidas por las llamas. El festival incluye desfiles, música, pirotecnia, elementos religiosos y verbenas, atrayendo a millones de visitantes.
¿Por qué los valencianos celebran Las Fallas, una fiesta que hace virtualmente imposible dormir?
La festividad conmemora a San José, patrón de los carpinteros, y está profundamente arraigada en la historia y cultura valenciana. Se originó a partir de las tradiciones gremiales de los carpinteros de la ciudad, evolucionando hacia un evento de primer orden que simboliza la llegada de la primavera, la renovación comunitaria y la purificación mediante el fuego. Los barrios de Valencia compiten por crear la falla más impactante, fomentando un sentimiento de orgullo local y rivalidad único en la región. Aunque existen tradiciones similares de hogueras en otros lugares, Las Fallas se han convertido en una expresión icónica de la identidad valenciana, fusionando raíces paganas con elementos cristianos.
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Una Mascletà disparando miles de petardos.
Crédito: Comunitat de Valencia
¿Cuándo comenzó la tradición?
Los orígenes de Las Fallas se remontan a la Edad Media, con raíces en rituales paganos que celebraban el equinoccio de primavera y la quema de leña para ahuyentar espíritus malignos. Entre los siglos XV y XVIII, evolucionó desde la costumbre de los carpinteros valencianos de quemar maderas y utensilios sobrantes en la víspera del día de San José (19 de marzo) como una limpieza simbólica para la primavera. Los primeros registros escritos de la festividad aparecen en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando se establecieron normativas para las hogueras. Se formalizó en el siglo XIX, volviéndose más elaborada con figuras satíricas, y cobró prominencia a principios del siglo XX, a pesar de periodos de censura.
¿Qué sucede durante Las Fallas?
El festival se extiende del 1 al 19 de marzo, iniciándose generalmente con la Crida (ceremonia de proclamación) el último domingo de febrero. Los eventos diarios incluyen la Mascletà, un ensordecedor espectáculo pirotécnico diurno en la plaza del ayuntamiento donde priman el ritmo y el estruendo sobre lo visual. Del 15 al 19 de marzo, la Plantà consiste en la erección de las fallas en todos los barrios. Los desfiles, con falleras ataviadas con trajes tradicionales, ofrecen flores para crear un gran manto floral para la Virgen de los Desamparados. Otras actividades son concursos de paella, música en vivo, comidas callejeras y espectáculos pirotécnicos nocturnos como la Nit del Foc. El clímax llega con la Cremà el 19 de marzo, cuando todas las fallas (excepto un ninot indultado) son pasto de las llamas en hogueras sincronizadas, simbolizando la renovación.
Visitar Las Fallas: ¿qué ‘imprescindibles’ hay que buscar?
Las Monumentales Esculturas Falleras: Estos coloridos “ninots”, que a menudo alcanzan entre 20 y 30 metros de altura, satirizan con agudo humor la política, las celebridades o temas sociales. Hay que fijarse en los diseños creativos y exagerados que compiten por premios.
Pirotecnia y Mascletà: La Mascletà diaria a las 14h es imprescindible por su intensidad sonora y de humo; la Nit del Foc ofrece un espectáculo aéreo que rivaliza con los mayores del mundo.
Desfiles y Trajes Tradicionales: La Ofrenda de Flores reúne a miles de personas con indumentaria fallera portando ramos, creando una impactante estructura floral.
La Quema (Cremà): El emotivo final donde las esculturas son pasto de las llamas, a menudo con pirotecnia, simbolizando la catarsis, especialmente tras sucesos como las inundaciones de 2024.
Ambiente Callejero: Las verbenas vecinales, las paellas colectivas y las bandas de música crean un bullicio continuo, donde los elementos satíricos añaden un toque incisivo.
¿Existe oposición a Las Fallas?
Por supuesto que sí. Las Fallas ha enfrentado diversas formas de oposición y crítica a lo largo del tiempo. Históricamente, algunos gobiernos intentaron prohibirla o censurarla, especialmente durante la Guerra Civil y el régimen franquista, cuando su naturaleza anticlerical y políticamente crítica chocaba con el poder establecido.
En tiempos recientes, las controversias incluyen acusaciones de xenofobia y discurso de odio en algunas representaciones falleras, como aquella que retrataba a independentistas catalanes o valencianos como animales o enemigos, marginalizando a minorías políticas. Incidentes concretos involucran efigies sexistas o inapropiadas, como las consideradas ofensivas en 2022, e insensibilidades culturales, como una polémica representación de dioses hindúes en 2013 que provocó el rechazo de grupos religiosos. Ejemplos recientes incluyen amenazas de muerte a un artista por una caricatura en 2025 del futbolista Vinicius Junior y feroces sátiras de cargos públicos tras las inundaciones de 2024.
También surjen preocupaciones prácticas, con quejas sobre la masificación, la incivilidad, la contaminación acústica de la pirotecnia y el impacto ambiental del humo y los residuos, lo que lleva a algunos a pedir reformas ante una fiesta que perciben desbordada. Muchos expatriados que han comprado viviendas en el centro urbano optan por ausentarse durante estas fechas, pues llegaron a Valencia sin estar preparados para tal estruendo y caos. Quienes tienen mascotas se desesperan en esta época, ya que los fuegos artificiales suelen aterrar a los animales.
A pesar de todo, sus defensores argumentan que su filo satírico promueve la libertad de expresión, aunque los críticos lo ven como un refuerzo de jerarquías o prejuicios sociales.
Ninots.
Crédito: Visit Valencia