El presidente de la asociación de agencias de viajes Aviba en Baleares, Pedro Fiol, ha expresado su preocupación por la implantación del Sistema de Entrada/Salida de la UE (EES) para viajeros extracomunitarios. De los tres aeropuertos baleares, le inquieta especialmente el de Palma, no solo por el aumento de turismo británico previsto para este año, sino también por los nuevos vuelos directos desde Canadá y Abu Dabi.
El sistema se introdujo mediante una implementación gradual el 12 de octubre del año pasado. La fecha límite para su entrada en vigor en los Estados miembros de la UE es el 10 de abril, si bien existe cierta flexibilidad para permitir un enfoque híbrido, que incluiría el mantenimiento del sellado manual de pasaportes durante otros 90 días.
La principal inquietud de Fiol es que los vuelos procedentes de Canadá, Abu Dabi, Nueva York y el Reino Unido arriben en intervalos muy cortos, lo que generaría una gran afluencia de viajeros en los controles de pasaporte. Otra preocupación radica en que los dispositivos puedan sufrir averías.
Pone como ejemplo el caos vivido en el aeropuerto de Lisboa, donde el sistema hubo de suspenderse durante tres meses debido a que los pasajeros debían esperar hasta siete horas. Un informe del Airports Council International Europe, que representa a unos 500 aeropuertos en 46 países europeos, concluyó que la implantación progresiva del sistema ha incrementado los tiempos de procesamiento en los controles hasta un 70%, con esperas de hasta tres horas en horas punta. Consciente de ello, la UE permitirá a los estados miembros la opción de suspender parcialmente la implantación hasta 90 días—el enfoque híbrido—y posiblemente disponer de otros 60 días adicionales debido a la temporada alta.
La implantación en los aeropuertos balearés ha comenzado, pero como esto ha ocurrido durante la temporada baja, Fiol afirma que aún no puede evaluarse su impacto en los periodos de máxima afluencia.
La autoridad aeroportuaria Aena, señala Fiol, no puede facilitar un número exacto de máquinas que estarán operativas. El plan de despliegue progresivo del EES en los aeropuertos españoles es diseñado por el Ministerio del Interior; el control fronterizo es responsabilidad de la Policía Nacional. Fiol reclama un incremento de efectivos de la Policía Nacional en el aeropuerto de Palma (así como en los de Ibiza y Menorca) para que puedan realizar controles manuales en caso de fallo de los dispositivos. La Delegación del Gobierno en Baleares explica que el número de agentes lo decide el ministerio del Interior y se anuncia justo antes del inicio de la temporada alta.
El presidente de Aviba también se preocupa por el efecto dominó de las demoras. Uno afectaría a la recogida de equipaje y perjudicaría a todos los pasajeros. Si las cintas están ocupadas con maletas de vuelos cuyos controles se retrasan, estas no estarán disponibles para otros vuelos. El transporte precontratado también se vería afectado.