El RevPAR (ingresos por habitación disponible) es un indicador clave del rendimiento en la industria hotelera. Aunque no mide directamente la rentabilidad, pues omite los costes operativos, se considera un reflejo fiable de la misma. En Mallorca y Baleares, durante el 2025, el RevPAR registró un incremento general de aproximadamente un siete por ciento, situándose en 104 euros, con una tasa de ocupación ligeramente inferior al 75%. Paralelamente, el precio medio pagado también aumentó un siete por ciento, alcanzando los 139 euros.
Estos datos proceden de un informe de la alianza Exceltur, que agrupa a las principales empresas turísticas españolas. Su ‘barómetro’ de rentabilidad de destinos revela que las Islas Baleares se consolidadaron como una de las regiones más profitables del país.
La Federación Hotelera de Mallorca considera que las cifras confirman que el modelo turístico balear ha entrado en una nueva fase, “caracterizada por una propuesta de valor mejorada sin aumento de la capacidad ni mayor presión turística”.
Su vicepresidenta ejecutiva, María José Aguiló, señala: “En la última década, los hoteleros de la isla han invertido más de 3.500 millones de euros en modernizar, reposicionar y digitalizar sus establecimientos. El resultado es una transformación sustancial del sector. Hace doce años, apenas el 30% de nuestros hoteles asociados eran de cuatro y cinco estrellas; hoy, esa proporción se aproxima al 80%”.
Esta reconversión ha permitido integrar ofertas más sofisticadas, como bienestar avanzado y gastronomía distintiva, junto con una experiencia cliente más personalizada. Todo ello ha contribuido a alargar el calendario operativo y a fortalecer la temporada baja. “No se trata de un crecimiento expansivo, sino cualitativo. Mallorca no crece en volumen ni en número de plazas, sino que se reposiciona mediante decisiones estratégicas y un firme compromiso por competir en los segmentos de mayor valor añadido”.