Recientemente se ha hablado mucho sobre los niveles preocupantes de absentismo y bajas por enfermedad en algunos sectores de la economía balear. Las asociaciones empresariales han aludido a una ‘crisis’ especialmente en hostelería y están convirtiendo el absentismo en un punto de negociación en los convenios colectivos.
La atención se ha centrado principalmente en el sector privado, pero el público también arrastra sus propios problemas. La Policía de Palma sirve como ejemplo paradigmático.
En 2011, el primer año del gobierno del Partido Popular con el alcalde Mateu Isern, había 895 agentes. El número de días de baja por enfermedad ese año fue de unos 18.000. En 2025, con una plantilla de 816 efectivos, se registraron 30.907 días.
Desde 2011, la población de la ciudad ha crecido ostensiblemente, mientras que el número de policías ha disminuido. El actual concejal responsable de la policía, Miquel Busquets, afirma que la situación en junio de 2023 —cuando el PP asumió el gobierno municipal— era “lamentable”. El cuerpo había ido perdiendo efectivos pese a un incremento poblacional de 100.000 habitantes desde 2005. Además, sufría una pérdida de prestigio derivada del caso Cursach.
Las investigaciones contra el dueño de BCM fueron dirigidas por el juez Manuel Penalva y el fiscal anticorrupción Miguel Subirán. Tras desacreditarse ambos por el colapso de la causa contra Cursach y otros, numerosos agentes quedaron implicados. Busquets subraya que esos agentes no recibieron apoyo del ayuntamiento (entonces gobernado por la izquierda).
Jaime Martínez es ahora el alcalde. Él y su gobierno han sido criticados por no implementar un nuevo plan organizativo para la policía, que creía que entraría en vigor el 1 de enero de este año. El regidor ha negado haber hecho tal promesa en ningún momento.
Busquets defiende la gestión del alcalde, cuyo objetivo ha sido incrementar la plantilla en 300 agentes. De hecho, para 2027 se habrán incorporado 375 nuevos policías.
El secretario regional del sindicato policial SPPME-IB, Feliciano Franco, es un crítico severo de la izquierda durante su etapa en el poder. “La reducción de personal durante sus dos mandatos fue muy significativa; ni siquiera reponían las jubilaciones.” Sin explicitarlo del todo, un factor tras el aumento del absentismo es el envejecimiento de la plantilla. Esto se ha visto agravado por una sobrecarga de trabajo en un cuerpo cuyos efectivos no han crecido al ritmo del aumento de la población.