La Policía detiene a cuatro personas por fraude migratorio en Almería
Crédito: Shutterstock, Marta Fernández Jiménez
La Policía Nacional ha desmantelado una presunta red de fraude en materia de inmigración en Almería. Una investigación de varios meses ha descubierto la utilización de la identidad de una persona fallecida para empadronar a migrantes. El caso, denominado Operación Resurrección, ha propiciado múltiples detenciones y los agentes prosiguen la investigación con la esperanza de identificar a más sospechosos vinculados al entramado.
Operación Resurrección: la policía desvela una presunta red de fraude migratorio
Desde octubre de 2025, la Policía Nacional en Almería investigaba a un grupo sospechoso de cometer fraude migratorio. Durante ese periodo, los agentes han apprehendido a cuatro individuos –dos hombres y dos mujeres– por presentar documentación falsificada mediante la suplantación de la identidad de un difunto.
Las autoridades recibieron la primera pista al percatarse de incongruencias en varias solicitudes presentadas en la Oficina de Recursos Demográficos del Ayuntamiento de Almería. Este hallazgo impulsó la investigación inicial y propició la colaboración con el Grupo UCRIG, especializado en redes de fraude migratorio y falsificación documental.
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La investigación, bautizada como Operación Resurrección, reveló que un total de siete ciudadanos extranjeros habían conseguido empadronarse. Lo lograron utilizando documentación de una persona fallecida años atrás. Las autoridades creen que dichos empadronamientos tenían como finalidad última apoyar trámites administrativos relacionados con la residencia o situación legal en España.
Detenciones de noviembre de 2025 vinculadas a documentación falsa
En noviembre de 2025, la policía detuvo a dos personas acusadas de falsificación documental. Se les imputa la creación y suministro de documentos falsos a cambio de importantes sumas de dinero.
Los investigadores consideran que los sospechosos prepararon papeles específicamente diseñados para superar los controles municipales y aparentar legitimidad ante las oficinas.
También se examinó si los certificados fraudulentos podrían haber sido empleados posteriormente en otros procedimientos administrativos. Este caso forma parte de los esfuerzos más amplios de unidades policiales especializadas en inmigración, enfocadas en detectar patrones de empadronamiento irregular y registros oficiales falsificados.
La investigación continúa
El grupo de trabajo conjunto prosiguió su búsqueda con el objetivo de localizar a los cabecillas. Finalmente, en febrero de 2026, se procedió a la detención de otras dos personas sospechosas de orquestar el esquema de fraude migratorio. Se les imputan delitos de falsedad documental y favorecimiento de la migración ilegal.
Todos los detenidos permanecen bajo custodia policial, y los agentes no descartan nuevas detenciones mientras analizan la documentación incautada y la actividad financiera vinculada al caso.