El debate sobre los orígenes de Cristóbal Colón prosigue, pero al parecer en Washington, el Partido Republicano del presidente Trump está convencido de que era italiano, y no mallorquín. Cristóbal Colón no era genovés; era de ascendencia noble y sus orígenes se hallan en un enclave de la Corona de Aragón de 1492 donde ni el castellano ni el italiano eran la lengua dominante, es decir, el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia o el Reino de Mallorca, según una investigación publicada el miércoles.
El libro “El origen de Colón más allá del ADN: Un análisis crítico de la tesis genovesa a la luz de quince hechos históricos”, escrito por Carlos García-Delgado con el apoyo de la Fundación Madina Mayurqa y la Asociación Cultural Cristóbal Colón, se inclina por la tesis mallorquina. “Es la más plausible y la que cuenta con mayor evidencia a su favor”, según el autor, quien presentó su obra esta tarde en Madrid acompañado por Pablo Carrington, vicepresidente de la fundación dedicada a proteger el patrimonio mallorquín, y Cristóbal Colón de Carvajal, duque de Veragua y descendiente directo del descubridor.
A partir de los datos investigados, García-Delgado, doctor ingeniero industrial y experto en arquitectura y urbanismo, invita al lector a repasar quince “hechos probados” que son incompatibles con la teoría más extendida sobre el origen genovés de Colón. Alude al tratamiento de “don” que los Reyes Católicos dispensaron a Colón, algo “estrictamente reservado a la nobleza”, o a las “Capitulaciones de Santa Fe”, el contrato que los monarcas firmaron con Colón para la expedición descubridora, donde lo nombraron almirante, gobernador general y virrey, cargos reservados a la alta nobleza.
“Resulta poco creíble pensar que tales títulos pudieran otorgarse al hijo de un comerciante de lana o tabernero genovés que aún no había descubierto nada, como sugiere la ‘tesis genovesa'”, sostuvo el autor. También subrayó que “no hay argumentos científicos” que sustenten la hipótesis del origen genovés de Colón. “En cambio, sí existen indicios de que Colón no pudo ser hijo de un lanero genovés.”
En octubre de 2024, se publicó otro estudio a cargo de José Antonio Lorente, forense y catedrático de medicina legal de la Universidad de Granada, basado en pruebas genéticas realizadas a los restos del descubridor de América, según el cual Colón era un judío sefardí español, y no genovés o italiano. Dicha investigación también situaba su nacimiento en el arco mediterráneo o las Islas Baleares, que pertenecían a la Corona de Aragón.
Sin embargo, en Washinton y la Casa Blanca las opiniones difieren. El presidente Donald Trump está tomando medidas para instalar cerca de la Casa Blanca una réplica de la estatua del famoso explorador, que fue arrojada al puerto de Baltimore durante su primer mandato en medio de protestas contra el racismo institucional. John Pica, lobista de Maryland y presidente de Italian American Organisations United, declaró que su grupo es dueño de la estatua y acordó cederla al gobierno federal para su ubicación en las inmediaciones de la Casa Blanca.
“En esta Casa Blanca, Cristóbal Colón es un héroe”, afirmó el portavoz de Trump, David Ingle. “Y el presidente Trump seguirá honrándolo como tal.” Para Pica y su grupo, la ubicación de la estatua en Washington celebraría a un italiano famoso con estatus icónico entre los italoamericanos. Para Trump, sería otro movimiento para reformular la narrativa histórica de Estados Unidos mientras el país conmemora el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia.