Zona del parque Guadalhorce se convertirá en un área inundable de forma controlada.
Crédito: Adrian Michael wiki CC
El Ayuntamiento de Málaga, a través de su empresa municipal de aguas Emasa, ha puesto en marcha un plan de envergadura para combatir las recurrentes inundaciones en los polígonos industriales del margen izquierdo del río Guadalhorce. La entidad ha sacado a licitación la redacción del proyecto constructivo para ampliar el canal de la margen izquierda del río y transformar los terrenos adyacentes en un gran parque inundable concebido como un sistema de drenaje sostenible.
La actuación se centra en el tramo final del cauce, desde el arroyo Merino hasta la desembocadura, abarcando una cuenca urbana de aproximadamente 855 hectáreas. En esta zona se ubican importantes polígonos empresariales, destacando el de Guadalhorce, que sufre inundaciones frecuentes cada año incluso con lluvias moderadas o intensas. En la actualidad, las aguas pluviales de la margen izquierda vierten al cauce de estiaje, al colector de Las Cañas y al canal existente mediante aliviaderos a cotas muy bajas. No obstante, las válvulas de retención suelen quedar sumergidas y obstruídas, lo que deja a los polígonos sin un drenaje efectivo hasta que el nivel del río desciende.
El agua de lluvia se derivará hacia un parque inundable
La ampliación prevista permitirá al canal acometer caudales equivalentes a una crecida con periodo de retorno de 50 años, desviando el agua pluvial fuera del cauce principal. Un elemento clave será la creación de un parque inundable colindante con el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce. Este Sistema de Drenaje Sostenible (SUDS) funcionará como un “pulmón” verde que almacenará temporalmente el agua de tormenta, reduciendo el riesgo en las zonas industriales a la vez que potencia la biodiversidad y ofrece un espacio recreativo para los vecinos del entorno natural protegido.
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El parque cumplirá tres funciones complementarias: hidráulica (almacenamiento de escorrentías), antipolución (con trampas de sedimentación, rejas y vegetación para tratar los primeros chaparrones) y recreativa (extendiendo la red verde del estuario). El contrato inicial se centra en el diseño civil e hidráulico –incluyendo taludes, conexiones, imbornales y elementos de tratamiento–, dejando los detalles urbanísticos y paisajísticos (senderos, mobiliario, plantaciones) para una fase posterior.
La licitación para la redacción del proyecto cuenta con un presupuesto base de 350.000 euros y un plazo de ejecución de nueve meses, estando la presentación de ofertas abierta hasta el 18 de marzo. Se trata de un paso significativo para proteger las vitales áreas industriales malagueñas de las inundaciones, a la vez que se crea una valiosa infraestructura verde.