El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado la intención del Ejecutivo de construir 15.000 viviendas asequibles al año, que serán financiadas mediante un nuevo fondo, ‘España Crece’, dotado con 23.000 millones de euros de capital público y privado.
En Baleares, se estima que se necesitan unas 5.000 viviendas de este tipo anualmente para hacer frente a la situación del mercado inmobiliario. Existe escepticismo, y la reacción general ha sido la de esperar a conocer los detalles del plan. Constructores, promotores, agencias inmobiliarias y colectivos sociales han expresado sus dudas.
El economista Pau A. Monserrat se pregunta si el plan llegará a materializarse. El presidente, dice, tiene “las mejores intenciones”. No obstante, señala que deberá reflejarse en los Presupuestos Generales anuales, los cuales requieren apoyo en el Congreso. “Hasta que no veamos las grúas, estos anuncios pretenden dar la impresión de que se hace algo cuando no es así.”
Una opinión familiar proviene del presidente de la asociación de promotores Proinba, Óscar Carreras. “No disponemos de suelo verdaderamente viable, ya sea urbano o urbanizable, para edificar estas viviendas en Baleares.” Allá donde sí hay suelo, añade que el problema “no es la financiación de los promotores, sino más bien la duración de los trámites urbanísticos de los proyectos, así como la disponibilidad de suelo a precio asequible.”
“Los promotores preferirían que el gobierno eliminase el IVA, como hizo con la educación y la sanidad, o lo redujese al 4% en la venta de viviendas por debajo de 240.000 euros. Podría hacerse mañana mismo sin necesitar la intervención de nadie más.”
El colectivo Mallorca No Es Ven acoge el anuncio “con cautela y escepticismo”. “La problema de la vivienda en Mallorca no es solo una cuestión de oferta global, sino del modelo en sí. Aquí, el mercado está sometido a una enorme presión turística, a la compra de segundas residencias y a la inversión especulativa. Construir 15.000 viviendas en todo el país no garantiza que lleguen a las zonas más saturadas, ni que estén efectivamente destinadas a la población trabajadora residente.”
Los detalles del plan aún no han identificado con precisión el tipo de vivienda. ¿Habrá, por ejemplo, viviendas exclusivamente para alquiler social, o serán predominantemente de la categoría VPO? Se trata de viviendas vendidas muy por debajo del precio de mercado a tasas fijadas por los gobiernos autonómicos. En Baleares, estas ahora permanecen bajo control público a perpetuidad, tras una ley de 2018 que eliminó la posibilidad de que sus propietarios las vendiesen en el mercado libre tras treinta años.
Una razón de los problemas de vivienda en Baleares es que, de las más de 27.000 VPO que llegó a haber —las primeras se construyeron en 1979—, la mayoría han sido vendidas. Además, no se construyó ninguna entre 2012 y 2021. El gobierno del Partido Popular de José Ramón Bauzá, a partir de 2011, siguió una política de austeridad, mientras que la primera coalición gubernamental liderada por el PSOE de Francina Armengol optó por políticas basadas en adquirir viviendas a grandes tenedores en lugar de construir nuevas.