Steve McQueen sobre trabajar con Robert Duvall: “Era la roca. Él trajo la gravedad” | Cine

Debió tener 88 o 89 años cuando hizo Widows. Llegó al set – esta icona – y empezamos a hablar, sobre Londres. Me comenzó a contar sobre Michael Caine y todas esas frases ‘cockney’ que Michael debió enseñarle. Nos llevábamos bien – y entonces, de repente, se puso un poco molesto. Llegó a un punto que yo no entendía bien qué pasaba, pues la estábamos pasando bien. Resultó que estaba nervioso. Estaba tan nervioso como Cynthia Erivo, para quien era su primer papel en cine. Y yo estaba asombrado – él ha estado haciendo esto no sé por cuanto tiempo, desde los años 60, y entonces me di cuenta de que, para él, cada vez es algo totalmente nuevo.

Esa es la señal de un gran artista: no se apoya en lo que ha hecho antes. Él era un veterano, una leyenda, y aún así estaba nervioso. Y luego, ya sabes, entramos en ritmo y todo estuvo bien. Es como lo que imagino que vive un futbolista: estás pensando en el partido, poniendote nervioso, y una vez que estás en el campo, bueno, es, vamos a hacerlo. Y así era Robert. Una vez que los motores estaban calientes, él estaba listo.

Hubo grandes anécdotas del set. Teníamos una escena con Elizabeth Debicki donde él le dispara, y ella cae sobre él. Tuvimos que mantener la toma en ese momento, con ellos en posición. Él la está sosteniendo, están cara a cara – y entonces él empieza a cantar “Getting to know you, getting to know all about you” de *The King and I*. Increíble.

‘No fool’ … Robert Duvall in The Godfather. Photograph: TCD/Prod.DB/Alamy

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Otra vez vino su esposa, una mujer encantadora. Estábamos grabando en la cocina de un edificio muy grande y ella se instaló en un rincón. Llevaba un maletín y yo pensaba, ¿qué pasa aquí? Abre el maletín, casi como en una película de espías, y luego saca un auricular con micrófono y empieza a hablar. Me di cuenta de que Bob tenía un auricular y ella le leía sus líneas – ¡estaban haciendo un Brando! Eso me hizo reir.

Lo que era tan genial de él como actor es que, básicamente, todo está en la superficie. Todo está en la superficie para que pueda ser manipulado en la escena y sacarle el máximo. Él lo da todo, por la película. Eso es lo de Bob: era un artista de verdad. Está dispuesto a ir allí. Si ves *The Apostle*, la película que escribió y dirigió, puedes ver como puede conjurar cosas. La congregación en la película lo sigue porque él puede remover el ambiente como lo hace el personaje. Podía hacer eso porque es un gran actor, y no todo el mundo es un gran actor.

Creo que lo que lo hizo ser lo que fue, es que en la narración de cualquier historia él era la roca. Él traía gravedad. Todo se hubiera volado si no lo estuviera sosteniendo juntos. Era tan hábil; sin él, no hay Pacino, no hay De Niro. Necesitas esas rocas. Y no olvides quién fue su padre, un contraalmirante en la marina de EE.UU. Él trajo eso militar consigo: conocía a ese tipo en Apocalypse Now. Y ahora nosotros también conocemos a ese tipo. Robert no era ningún tonto.

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Mira su rango: actor, escritor, director. Apostó por sí mismo. Cuando dijo que no haría *El Padrino III*, se conocía a sí mismo. Escribió las canciones en *Tender Mercies*. Hizo una película de tango. Tenía autonomía como artista. Y eso es lo de Duvall. Siempre apostó por sí mismo. Y por eso murió feliz.