Los vecinos de la provincia de Castellón experimentaron ráfagas de viento considerablemente más fuertes de lo pronosticado oficialmente el sábado 14 de febrero. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había advertido de vientos huracanados en torno a los 100 km/h, pero los datos posteriores superaron los 170 km/h en varias zonas.
Según la información recopilada por la Asociación Valenciana de Meteorología (AVAMET), la velocidad del viento alcanzó los 172 km/h en Vilar de Canes y Bel, con registros similares en el interior provincial. Esta discrepancia ha suscitado interrogantes sobre la precisión de las predicciones, máxime cuando la región ya se encontraba bajo alerta roja.
Este artículo analiza lo previsto, lo registrado, la respuesta de los servicios de emergencias y las implicaciones para la población ante futuros episodios de tiempo severo en España.
Lo pronosticado por AEMET frente a lo registrado en Castellón
El viernes 13 de febrero, AEMET activó la alerta roja para Castellón, advirtiendo de ráfagas huracanadas de unos 100 km/h. No obstante, las mediciones de AVAMET reflejaron una intensidad muy superior:
- 172 km/h en Vilar de Canes y Bel
- 163 km/h en Sierra Engarcerán
- 151 km/h en Lucena del Cid
- 145 km/h en Xert
- 142 km/h en Culla y Sant Jordi
Estos datos, registrados antes del mediodía del sábado, superaron con creces las proyecciones iniciales, especialmente en municipios del interior.
Respuesta de las autoridades ante los vientos extremos
Las condiciones provocaron importantes disrupciones. RENFE suspendió cautelarmente los servicios ferroviarios en el Corredor Mediterráneo y entre Valencia y Castellón.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana envió alertas a dispositivos móviles, instando a evitar desplazamientos innecesarios y a no saturar las líneas de emergencia. Hasta las 13:00 horas, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón había intervenido en 118 incidentes relacionados con el viento, principalmente caídas de árboles y desprendimientos de elementos.
Las autoridades recomendaron evitar parques, zonas arboladas y andamios.
¿Un error aislado en la predicción?
No es la primera vez recientemente que se cuestionan las previsiones de AEMET. A finales de enero, las nevadas en Madrid causaron un grave colapso del transporte pese a pronósticos que subestimaron la acumulación. Asimismo, la previsión estacional para el invierno 2025-2026 apuntaba a una estación más cálida y seca, contradicha por el paso sucesivo de borrascas atlánticas.
Conviene señalar que la predicción de ráfagas en terrenos montañosos es inherentemente compleja; ligeros cambios en la trayectoria de la tormenta o el efecto de la topografía pueden alterar sustancialmente los resultados locales.
Por qué es difícil pronosticar el viento en el interior de Castellón
La orografía montañosa del interior provincial puede intensificar el viento mediante efectos de canalización o embudo. Así, mientras poblaciones costeras registran vientos inferiores a 120 km/h, crestas expuestas del interior pueden superar los 170 km/h dentro del mismo sistema tormentoso. Esta variabilidad dificulta enormemente la predicción precisa de las ráfagas máximas.
Cronología de los hechos
- Mañana: Se activa la alerta roja por ráfagas de ~100 km/h.
- Finales de la mañana: AVAMET registra ráfagas >170 km/h en zonas del interior.
- Mediodía: Bomberos reportan más de 100 incidentes.
- Sábado: RENFE suspende servicios ferroviarios en rutas afectadas.
Implicaciones para futuras alertas en España
La diferencia entre 100 y 170 km/h es operativamente significativa. Sin embargo, el nivel de alerta roja se activó correctamente, indicando un riesgo grave. Los protocolos de emergencia ya estaban en marcha. La cuestión crítica no es el nivel de alerta, sino la subestimación de la magnitud.
Las agencias meteorológicas dependen de modelos en constante actualización. Redes de medida en tiempo real, como AVAMET, suelen captar extremos localizados que los modelos no logran predecir con exactitud.
Qué significa para los residentes de Castellón y la Comunidad Valenciana
La clave para la población no es la asignación de culpas, sino comprender la variabilidad. Cuando se emiten alertas rojas en zonas montañosas de España, las condiciones pueden escalar rápidamente y superar las proyecciones iniciales. Seguir las recomendaciones oficiales –evitar viajes, fijar objetos sueltos y limitar la actividad exterior– sigue siendo el curso de acción más seguro, con independencia de los márgenes del pronóstico.
Aunque los vientos del sábado excedieron las expectativas en partes de Castellón, los sistemas de emergencia se activaron y no se ha informado de un desastre estructural generalizado. Las severas borrascas atlánticas continúan cruzando España este invierno, y las autoridades permanecen en alerta ante el desarrollo de nuevos sistemas.