La policía ha publicado la grabación de una llamada entre los servicios de emergencia y un chico australiano de 13 años que nadó durante horas para buscar ayuda para su familia. Ellos habían sido arrastrados mar adentro a principios de febrero.
En la llamada, Austin Appelbee dice que sus hermanos – Beau de 12 años y Grace de ocho – y su madre seguían en el agua.
“No sé en qué condición están ahora mismo y tengo mucho miedo”, dice él.
El joven también describe sentirse “extremadamente cansado” después de la dura prueba. Austin se desmayó después de hacer la llamda y fue llevado al hospital, donde le informaron que encontraron a sus hermanos y a su madre vivos y bien, tras ser rescatados a 14 km de la costa.