Matthias Kühn salda deuda fiscal con la compensación de Port Soller sin admitir culpabilidad

El empresario alemán Matthias Kühn ha abonado catorce millones de euros de su deuda con la Agencia Tributaria. Se trata de la cuantía inicial reclamada por la Hacienda balear y que desencadenó la investigación, aún en curso, por presunto ocultamiento de activos y blanqueo de capitales.

Dicho pago no implica el reconocimiento de responsabilidad penal alguna, ya que esta deuda siempre fue admitida por Kühn y los demás acusados. Constituye un importe no controvertido en sede penal y que corresponde a impuestos no satisfechos derivados de la crisis financiera y las quiebras.

La operación se realizó mediante la sociedad Birdie Son Vida, titular de los noventa y seis millones en concepto de indemnización que el Govern balear abonó a Matthias Kühn por la reclasificación del desarrollo Muleta II en Port de Sóller. El juzgado instructor había embargado algo más de treinta millones de ese montante para cubrir responsabilidades: los catorce millones de la causa inicial presentada por la Fiscalía, y el resto fruto de posteriores hallazgos de la Agencia Tributaria.

Tanto el Ministerio Fiscal como Hacienda sostienen que se cometió un delito, pues los bienes que debían responder de esta deuda fueron ocultados en sucesivos concurso de acreedores y trasladados de empresa a empresa hasta quedar fuera del alcance de la administración. Esta obligación tributaria ya había sido reconocida e incluida en los procedimientos concursales. Una de las argumetaciones de la defensa es que los derechos sobre Muleta de Birdie fueron ofrecidos a la Agencia Tributaria, que los rechazó antes de que se dictara la resolución que estableció los millones en intereses devengados.

LEAR  Shaira Jardio no está satisfecha con su actuación creciente.

Al margen de los catorce millones, existen aproximadamente otros nueve millones de euros que son objeto de disputa abierta en el procedimiento. La defensa alega que se trata de deudas generadas cuando ya se había designado un administrador concursal al frente de las sociedades y que resultaron inevitables durante la liquidación de las mismas.

No obstante, la acusación afirma que existió una connivencia entre uno de los administradores concursales y los asesores de Kühn para realizar esas operaciones. La investigación penal también se extiende a dicho administrador.

La causa penal, por su parte, permanece paralizada a la espera de que se completen las últimas diligencias investigadoras, entre ellas la declaración de Marc Ivan Ostarcevic, hijo de la esposa de Matthias Kühn, Norma Duval, tras ser formalmente imputado como cooperador necesario —en concreto, por la presunta maniobra para sustraer la indemnización de Muleta al fisco. No hay fecha fijada para esta declaración, que presumiblemente concluirá la fase de instrucción.

Kühn compareció ante el juez el pasado octubre y se acogió a su derecho a no declarar, al igual que hicieron otras personas, como sus asesores y abogados durante los concursos.

Deja un comentario