Según la Policia Nacional, el exjefe de la UDEF, la unidad contra el blanqueo de capitales, facilitó que una red criminal introdujese en España al menos 58.000 kilos de cocaína, obteniendo más de treinta millones de euros de beneficios.
Un nuevo informe de Asuntos Internos sostiene que Óscar Sánchez Gil abusó de su posición de mando en la Policía Nacional para garantizar el paso seguro de cargamentos de droga procedentes de Sudamérica.
El informe de 235 páginas, al que ha tenido acceso el medio ABC, estima que la cocaína incautada tenía un valor en la calle superior a los dos mil millones de euros.
Los investigadores afirman que Sánchez Gil ayudó a mover por puertos españoles un mínimo de 37 contenedores marítimos repletos de cocaína. A cambio, el ex inspector jefe habría recibido más de 30 millones en sobornos. Parte del efectivo fue ocultado, según la policía, en el interior de las paredes de su vivienda.
Sánchez Gil fue detenido en 2024 tras descubrirse veinte millones de euros ocultos en paredes, techos y armarios de su propiedad en Alcalá de Henares, cerca de Madrid. Además, se halló otro millón de euros en armarios cerrados de su despacho policial.
De acuerdo con ABC, el acusado llevaba en su teléfono móvil tablas detalladas con el seguimiento de contenedores, cantidades de droga y pagos recibidos. La policía sostiene que transmitía regularmente inteligencia confidencial a la organización, permitiendo así que los envíos eludieran la inspección. El informe especifica que empleaba bases de datos policiales y contactos en la vigilancia aduanera para alertar a los traficantes si algún contenedor corría riesgo de ser registrado.
La red criminal estaba dirigida por Ignacio Torán, alias *Bugati*, quien coordinaba la importación de cocaína camuflada como envíos de fruta. Torán colaboraba con importantes traficantes como Alejandro Salgado, *El Tigre*, y Daniel Yuste, *Pumuki*, ambos prófugos en la actualidad.
Uno de los mayores alijos vinculados al caso ocurrió en octubre de 2024, con la interceptación de más de 13.000 kilos de cocaína en el puerto de Algeciras. La policía considera que este grupo es la red de narcotráfico más potente jamás desarticulada en España.
Sánchez Gil está acusado de haber estado integrado en la operación al menos desde 2019. Enfrenta cargos por narcotráfico, corrupción, blanqueo de capitales e integración en organización criminal. La investigación subraya el papel de España como puerta de entrada clave de la cocaína en Europa.