Cientos de personas han sido evacuadas o permanecen aisladas en sus hogares tras alcanzar los ríos y lagos de la provincia de Granada niveles históricos sin precedentes.
Unos 160 residentes en Dudar, al este de la ciudad, fueron conducidos a un refugio de emergencia después de que la Lago Quentar se desbordara debido a las lluvias torrenciales incesantes del miércoles.
Aproximadamente 270 personas en Órgiva y otras 100 en Aguas Blancas continúan atrapadas, ya que todas las vías de acceso a estas localidades quedaron cortadas por las crecidas descontroladas.
#BorrascaLeonardo | Actualización con motivo del temporal ??
1? Situación en la desembocadura del río Aguas Blancas con el río Genil.
2? Evacuación de vecinos de Grazalema (Cádiz) por las inundaciones en la zona.
3? Apoyo de nuestro Servicio Aéreo en la búsqueda de la mujer que… pic.twitter.com/BJZbhWv54v
— Guardia Civil (@guardiacivil) 5 de febrero de 2026
El caos sucede a la Borrasca Leonardo, que barrió Andalucía en la madrugada del miércoles, descargando precipitaciones diluvianas y activando alertas rojas críticas en extensas áreas de la región.
Los equipos de rescate emplearon tractores y otros vehículos pesados en la provincia de Granada para asistir a personas incomunicadas, algunas de las cuales tuvieron que huir con poco más que la ropa que llevaban puesta.
En varias localidades, como Huétor Tájar, Benalúa de las Villas y aldeas cercanas, las líneas eléctricas y telefónicas resultaron dañadas, dejando a miles de residentes sin suministro ni comunicaciones.
El río Genil a su paso por la capital granadina alcanzó cotas no vistas en décadas, lo que llevó a las autoridades a cerrar vías principales y activar el plan de emergencias contra inundaciones de la ciudad.
En Huétor Tájar, los vecinos relataron cómo las calles se convirtieron en ríos, con coches flotando y viviendas parcialmente anegadas por las desbordadas corrientes de agua.
En Benalúa de las Villas, el río de Las Juntas se salió de su cauce, arrastrando un puente vital y aislando a decenas de familias.
Los servicios ferroviarios y de transporte público quedaron suspendidos en toda la provincia al inundarse las vías y quedar bloqueados varios itinerarios clave por deslizamientos de lodo.
Las autoridades confirmaron que más de 3.000 personas han sido evacuadas en toda Andalucía, existiendo una amenaza latente para muchas más si los ríos siguen creciendo.
Se registraron acumulados superiores a 200 mm en partes de Málaga y Cádiz, saturando los sistemas de drenaje y acrecentando el temor a nuevas inundaciones.
Aunque la lluvia ha remitido, los meteorólogos de la AEMET advirtieron de que la alerta permanecerá activa hasta el sábado, instando a la población a permanecer en sus domicilios y evitar desplazamientos innecesarios.
Los ayuntamientos habilitaron albergues de emergencia para acoger a familias desplazadas por las riadas, con voluntarios trabajando contrarreloj para proveer alimentos, mantas y asistencia médica.
Algunos afectados describieron la situación como “apocalíptica”, con el estruendo del agua anegándolo todo y el miedo apoderándose de comunidades enteras.
Además del desplazamiento de personas, las inundaciones causaron daños significativos en terrenos agrícolas, viviendas e infraestructuras, generando incertidumbre sobre cuándo podrán regresar muchos residentes.
Los responsables indicaron que los ríos en seis áreas permanecen en alerta roja, con otros 18 en naranja, mientras la perturbación sigue castigando la región.
Los equipos de rescate trabajan día y noche para localizar a todos los afectados y prevenir más víctimas en medio del persistente temporal.
Se prevé que la Borrasca Leonardo se estacion sobre Andalucía durante las próximas 48 horas, manteniendo a la población en máxima alerta ante la crecida continua de los caudales y el aislamiento de nuevas comunidades.
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