Un hombre falleció en Portugal al quedar su vehículo atrapado por una riada, mientras que en España una joven desapareció tras ser arrastrada por la corriente al intentar rescatar a su perro, mientras la borrasca Leonardo azotaba la península ibérica con lluvias torrenciales y vientos de gran intensidad. Leonardo es la última de una serie de media docena de temporales invernales que han barrido Portugal y España este año, causando varias víctimas mortales, arrancando tejados e inundando numerosas localidades.
Un hombre de unos setenta años perdió la vida el miércoles en la región portuguesa del Alentejo, al ser arrastrado su coche en una carretera inundada cerca de una presa, según confirmaron las autoridades lusas. En la provincia de Málaga, al sur de España, una chica se encuentra en paradero desconocido después de que el río Turvilla la arrastrara cuando intentaba auxiliar a su can.
“Ayer dedicamos toda la tarde y la noche a rastrear el río desde el punto en que la joven cayó hasta su desembocadura. Hallamos al perro, pero a ella no”, declaró el jefe de bomberos de Málaga, Manuel Marmolejo, en televisión.
La siguiente borrasca en el denominado “tren de temporales”, bautizada como Marta, se prevé que impacte en la región durante el fin de semana, de acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Solo los costes de reconstrucción en Portugal tras el temporal de la semana pasada, la borrasca Kristin, podrían ascender a más de 4.000 millones de euros, señaló el ministro de Economía, Manuel Castro Almeida. En Alcácer do Sal, al sur del país, los vecinos caminaban con el agua hasta la cintura después de que sucesivas tormentas hicieran desbordarse el río Sado. Las terrazas de los restaurantes quedaron completamente sumergidas, con sacos de arena apilados ante las puertas para proteger viviendas y comercios.
“Jamás había visto algo así. Es surrealista”, afirmó la residente María Cadacha. “Hay mucha gente afectada, gente muy buena, muchos comerciantes, casas dañadas. No me gustaría estar en su lugar”.
Los servicios de emergencia de Andalucía habían atendido más de un millón de incidencias antes de la medianoche del miércoles, según publicaron en X. Catorce ríos y diez presas se encontraban en riesgo “extremo” de desbordamiento, según Antonio Sanz, consejero de Interior del gobierno regional.