Análisis de ‘Shelter’: Jason Statham, el supersoldado, se enfrenta a Bill Nighy en un thriller de acción

Podrás decir lo que quieras sobre Jason Statham, pero él sin duda conoce a su público y les da lo que piden. En su última película, vuelve a interpretar a un ex agente de las fuerzas especiales atormentado por su pasado violento, que se ve obligado a empuñar las armas otra vez. Básicamente, este es el planteamiento de la franquicia de **The Transporter** donde él actuó, de muchas otras cintas con Statham y, siendo sinceros, de la mayoría de películas de acción. Que, admitámoslo, son variaciones de Aquiles enfurruñado en su tienda en la Ilíada hasta que lo fuerzan a pelear otra vez. No hay nada nuevo bajo el sol.

**Shelter**, dirigida de forma muy fórmula por Ric Roman Waugh (**Greenland**) con un guion de Ward Parry, parece poblada por clichés de plástico indestructible que se han agrietado y desteído tras años bajo un sol abrasador. Statham interpreta a Mason, un ex súper soldado de fuerzas especiales con secretos, a quien primero encontramos escondido en una isla remota de las Hébridas Exteriores, con solo su fiel pastor alemán Jack como compañía. Los fans de la saga **John Wick** se sentirán ansiosos de inmediato por el futuro de Jack. Aunque si viste **Léon: El Profesional**, quizás no te preocupes tanto por la joven Jesse, una niña huérfana a quien Mason toma bajo su protección tras la muerte de su único familiar, su tío, en un accidente de barco. Esa pequeña chispa de amabilidad hace que el MI6 localice a Mason, primero identificándolo falsamente como terrorista y luego enviando asesinos para eliminarlo, a todos los cuales él elimina como si fueran moscas.

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Aunque la nueva jefa del MI6 y sus secuaces controlan todas las cámaras del país y podrían rastrear hasta un grano en el cuello de Mason con reconocimiento facial, él y Jesse logran llegar desde Stornoway hasta Londres en lo que parecen solo unas horas sin ser capturados, a tiempo para un tiroteo en un club nocturno. Copiado de **Collateral** pero con música tecno peor. El enfrentamiento final termina siendo con Bill Nighy, el ahora renegado ex jefe del MI6, o al menos con sus secuaces, lo que no parece una lucha muy equilibrada dado lo indomable que Mason ha resultado ser.

Sinceramente, no hay un solo paso en la trama de **Shelter** que no sea completamente predecible. Pero hay que reconocerle a la película que la coreografía de peleas es sólida y la joven Breathnach demuestra, tras su papel como Susanna Shakespeare en **Hamnet**, que es un descubrimiento con futuro.

**Shelter** se estrena el 30 de enero en Reino Unido y EE.UU., y el 5 de febrero en Australia.

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