El sindicato Satse en las Islas Baleares ha puesto en marcha una campaña para exigir la implantación urgente de un complemento de penosidad para enfermeras y fisioterapeutas en Mallorca. El objetivo es atraer profesionales y frenar la continua fuga de personal sanitario hacia otras comunidades de España o al extranjero.
La organización ha iniciado una recogida de firmas y un calendario de actuaciones que se intensificarán en las próximas semanas, sin descartar movilizaciones, según informó Satse este lunes. El sindicato reclama a IbSalut que encuentre una solución que considere estructural para garantizar unas plantillas suficientes y estables en la sanidad pública mallorquina.
Bajo los lemas “Fácil venir, difícil quedarse” y “¿Vives en Mallorca o sobrevives en Mallorca?”, la organización ha advertido de que la situación ya es “crítica”. Su secretario general, Jorge Tera, ha señalado que la isla se ha convertido en un destino cada vez más insostenible para los profesionales de la salud, lo que dificulta tanto la llegada de nuevo personal como la permanencia del ya existente.
Tera también apuntó que las Baleares se encuentran entre las regiones con mayor déficit de personal, según datos del Ministerio de Sanidad, que estima que se necesitan entre 3.000 y 3.500 enfermeras más y más de 800 fisioterapeutas para equipararse a los estándares europeos.
Para el sindicato, esta carencia ya tiene un impacto directo en los hospitales de Mallorca, donde resulta complicado encontrar sustituciones, especialmente en verano, cuando la presión asistencial aumenta y se agotan las bolsas de contratación. Por ello, se necesita con urgencia un plus salarial que, no obstante, es difícil de cubrir.
Durante los meses estivales, según los datos, el número de pacientes en espera de ingreso puede superar la cincuentena, y la demora para acceder a planta oscila entre dos y tres días. Por ejemplo, en el Hospital Son Llàtzer de Palma, el verano pasado se registraban una media de 300 urgencias diarias y esperas de uno a tres días para el ingreso. Según fuentes sindicales, “entre un 40% y un 50% de las urgencias atendidas son de carácter menor”.