La fecha límite para la implementación completa del Sistema de Entrada/Salida (EES) de la Unión Europea, el nuevo sistema digital fronterizo, ha sido aplazada de abril a septiembre ante la preocupación por posibles disrupciones durante la temporada estival, según declaró un portavoz de la Comisión Europea el viernes.
El EES, que recoge registros digitales personales de nacionales de terceros países que viajan al espacio Schengen y reemplaza el sellado manual de pasaportes, está en funcionamiento desde el 12 de octubre de 2025.
El sistema se está introduciendo de manera gradual en los 29 países del área Schengen (25 Estados miembros de la UE más Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein) tras varios retrasos en su lanzamiento debido a problemas informáticos.
El objetivo era registrar una proporción creciente de visitantes hasta alcanzar su pleno funcionamiento en seis meses, siendo abril de 2026 la fecha límite para su implementación total.
No obstante, dicho plazo ha sido ahora postergado hasta septiembre para otorgar a puertos y aeropuertos más tiempo para escalonar los controles, con el fin de evitar caos en los viajes de verano.
En una rueda de prensa el viernes, el portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, afirmó que el EES fue “lanzado con éxito en todos los Estados miembros” y que “supone un gran avance para la UE y nuestra seguridad colectiva”.
Lammert reconoció luego que “desplegar un sistema de tan gran envergadura es una tarea compleja y complicada” y que el “despliegue progresivo con flexibilidad integrada” dota a los Estados miembros de “las herramientas necesarias para gestionar cualquier problema potencial”.
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“Lo que observamos es que los ajustes iniciales, típicos de cualquier sistema nuevo que debe implementarse, se han abordado, y también vemos que, desde su inicio, esto ha ocurrido sin mayores inconvenientes, incluso durante el periodo vacacional álgido. Y, por supuesto, los Estados miembros han seguido trabajando para mejorar los tiempos de procesamiento”, añadió.
Acto seguido, declaró: “Como sabemos, el despliegue gradual se extiende hasta abril, pero dado que también hemos oído preocupaciones respecto al próximo verano, existe flexibilidad incorporada para el periodo estival, de modo que los Estados miembros, si fuera necesario, pueden prolongar esta fase de despliegue gradual hasta septiembre.”
Bajo el EES, los viajeros de países no comunitarios y no Schengen, incluido el Reino Unido, deben registrar sus huellas dactilares e imagen facial la primera vez que cruzan una frontera exterior Schengen. Se han instalado quioscos de autorregistro en los pasos fronterizos, con guardias supervisando el proceso —aunque muchos aún no están en uso—. Los datos se almacenan en una base de datos paneuropea que rastrea cada entrada y salida del espacio Schengen, para evitar estancias que excedan los límites de la regla de 90/180 días.
En semanas recientes, varias organizaciones del sector turístico han pedido reconsiderar el calendario. En diciembre, los operadores de aeropuertos europeos solicitaron una revisión urgente del sistema ante “crecientes problemas operativos” y largos tiempos de procesamiento en algunos lugares.
Asimismo, a finales del año pasado, el gobierno de Portugal decidió suspender la implementación del EES en el aeropuerto de Lisboa para reducir los tiempos de espera. En España, el sector turístico reclamó más agentes policiales y máquinas de control de pasaportes plenamente operativas en los aeropuertos para aliviar la congestión.