El barómetro de la vivienda en alquiler de 2025, elaborado a nivel nacional por el Observatorio de la Vivienda, concluye que los arrendamientos, incluidos los de Baleares, se estabilizaron durante la segunda mitad del año pasado.
El informe de la Fundación Alquiler Seguro señala: “El mercado ha alcanzado un punto de inflexión en el que los precios han dejado de subir al ritmo de ejercicios anteriores, no por un aumento de la oferta, sino porque los inquilinos no pueden asumir rentas más elevadas.” El mercado del alquiler entra en 2026 inmerso en “una dinámica de cambio”.
Los pronósticos apuntan, por tanto, a una mayor moderación en la tasa de incremento de precios en los mercados más “saturados”, como el balear. En 2025, anota el informe, el aumento medio en España fue del 5,9%. Esto contrasta con el 11,3% de 2024.
En las zonas más tensionadas, los inquilinos ya destinan casi la mitad de sus ingresos al alquiler. “El desajuste entre oferta y demanda y la escasez de vivienda disponible en alquiler están detrás de los elevados niveles de precios que dificultan tanto el acceso a la vivienda en España.”
A pesar de la estabilización de los precios, “la escasez de oferta sigue siendo la piedra angular del problema”. “Esta moderación hacia la estabilización no debe confundirse con una recuperación.” Factores estructurales siguen contribuyendo a la escasez, como la imposibilidad de acceder a la compra y el auge de los hogares unipersonales.
Esta estabilización, vinculada a los límites de la capacidad de gasto, había sido anticipada hace meses por el sector inmobiliario balear. José Miguel Artieda, presidente de la asociación de agentes inmobiliarios API, señaló a finales de 2025 que existía una cierta “saturación” en el mercado de alquiler, lo que atribuyó a que los inquilinos “no pueden pagar cualquier precio”.
Estabilización o no, el informe constata que Baleares es una de las regiones más caras, con un alquiler medio de 1.643 euros, lo que supone un incremento del 2,8% en el último año. Los precios más altos se dan donde hay más población y en las zonas con economías más dinámicas, incluidas aquellas donde el turismo tiene mayor peso.