El gigante del transporte marítimo Maersk comunicó hoy que los intensos temporales y nevadas están alterando los flujos de carga en el suroeste y oeste de Europa. Las condiciones climatológicas adversas y los fuertes vientos han afectado a las Baleares en los últimos días, perjudicando gravemente a ferris y buques de carga.
La mayoría de los artículos, desde alimentos y verduras hasta equipamiento, se importan a Mallorca desde la península. Hasta el momento no se han emitido avisos sobre desabastecimiento de productos.
“Las condiciones severas están provocando disrupciones significativas en toda la industria, con buques refugiados y terminales obligadas a paralizar operaciones o trabajar con productividad reducida”, indicó Maersk en un aviso enviado a clientes.
La compañía añadió que las terminales del Mediterráneo occidental han cesado sus operaciones, sin que por el momento exista un calendario para su reanudación.
“Esta situación afecta a toda la industria y, dada la severidad e incertidumbre de las condiciones, anticipamos que los retrasos y cierres continuarán impactando a buques y terminales de manera generalizada”, señaló.
Las interrupciones también han afectado los flujos de carga con el norte de Europa, según Maersk.