Este sábado 31 de enero y este domingo 1 de febrero de 2026, cientos de personas y sus perros participarán en protestas pacíficas por todo el Reino Unido para exigir el fin de la caza con perros en España. Las manifestaciones, que tendrán lugar en Exeter, Glasgow, Mánchester y Londres, coinciden con el final de la temporada de caza española, momento en el que hasta 100.000 perros —principalmente galgos y podencos— son abandonados o sacrificados cada año, a menudo de formas que buscan prolongar su sufrimiento.
La finalización de la temporada de caza el 1 de febrero marca el periodo en el que se desechan los perros considerados no aptos para la actividad cinegética. Muchos de estos animales son tratados con extrema crueldad durante su vida, y los métodos empleados para matar a los indeseados son especialmente brutales, concebidos frecuentemente para alargar su agonía.
En 2023, a pesar de las expectativas de avance, el Parlamento español excluyó a los perros de caza de la nueva ley de bienestar animal del país —irónicamente, una de las más progresistas de Europa. Al clasificar a estos canes como “herramientas” en lugar de animales merecedores de protección, el gobierno avaló de facto su maltrato.
Como respuesta, en el verano de 2023 se constituyó Free Spanish Hounds, una organización de voluntariado con sede en el Reino Unido, con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública, lograr una protección legal efectiva para los animales utilizados en este sector y mostrar solidaridad con los grupos defensores españoles.
Las marchas en el Reino Unido forman parte de un esfuerzo coordinado con protestas pacíficas similares que se celebran en 45 ciudades españolas y en otras 35 repartidas por Europa, amplificando así las voces de quienes luchan por erradicar esta práctica bárbara.
Teresa Rodríguez, organizadora de las protestas internacionales de NAC, declaró: “Cada febrero, decenas de miles de perros son tratados como desechables. Nuestro mensaje es simple: estos perros no son ‘herramientas’, son seres vivos que merecen protección jurídica. Movilizándonos internacionalmente, instamos a los visitantes de España a que alcen la voz contra estas prácticas crueles y generen presión diplomática sobre la administración española.”
Añadió: “La concienciación crece entre la ciudadanía española, pero muchos políticos aún anteponen la tradición y los intereses económicos al bienestar animal. Con el apoyo internacional, incluidas las protestas pacíficas en el Reino Unido y Europa, seguiremos presionando hasta que exista una protección real y exigible para estos perros.”
Adva Shimshy, una de las fundadoras de Free Spanish Hounds, señaló: “Ya en su tercer año, nuestras protestas pacíficas se expanden mientras continuamos denunciando el sufrimiento de los perros de caza españoles, que sigue desarrollándose a plena vista. Mantendremos nuestro apoyo a los activistas en España el tiempo que sea necesario hasta que los galgos y podencos obtengan, por fin, la protección legal que merecen y necesitan con urgencia.”