VÁNDALOS profanaron decenas de tumbas judías en un cementerio de Barcelona luego de que un mapa en línea señalara lugares que describía como ‘sionistas’ en la ciudad.
Los Mossos d’Esquadra informaron el domingo que investigaban los hechos, tras hallar más de veinte lápidas arrancadas y destrozadas en el cementerio de Les Corts durante el fin de semana.
El incidente se produjo después de la publicación, a principios de enero, de un mapa interactivo titulado ‘Barcelonaz‘ en la plataforma francesa GoGoCart, que posteriormente fue retirado.
Dicho mapa, gestionado por un colectivo anónimo que se autodenomina “periodistas, profesores y estudiantes”, listaba más de 150 establecimientos e instituciones de Barcelona, etiquetándolos como “sionistas”.
Sus creadores afirmaron que su objetivo era denunciar “cómo opera el sionismo” en Cataluña y señalar públicamente los vínculos económicos e influencia que, según alegan, tiene a nivel local.
Aunque se desconoce si el cementerio figuraba en ese mapa, un portavoz de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) vinculó la profanación directamente con esa iniciativa.
En un comunicado, la FCJE calificó los actos vandálicos como una “acción antisemita repugnante” e instó a las autoridades a “actuar con la máxima contundencia frente al antisemitismo”.
Este suceso ocurre en un contexto de creciente tensión entre España e Israel, siendo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un crítico abierto de las acciones israelíes en Palestina desde el inicio de la guerra en Gaza.
En mayo de 2024, España reconoció formalmente el Estado de Palestina sobre la base de las fronteras de 1967, un hito diplomático que alineó a Madrid con otras capitales europeas.
Posteriormente, en 2025, el Parlamento español aprobó un embargo total de armas a Israel, prohibiendo exportaciones de defensa y restringiendo importaciones de equipos procedentes de asentamientos, medidas calificadas por Israel como hostiles.
Sánchez también declinó unirse a una ‘Mesa de Paz‘ impulsada por Estados Unidos, argumentando la exclusión de la autoridad palestina en dicha iniciativa.
El conflicto, que se desencadenó el 7 de octubre de 2023 con un ataque sorpresa de Hamás y otros grupos armados palestinos contra el sur de Israel, dejó aproximadamente 1.200 fallecidos y unos 250 rehenes.
La respuesta israelí consistió en una campaña militar extensa en la Franja de Gaza, con bombardeos aéreos sostenidos y operaciones terrestres.
Según datos de Naciones Unidas e investigaciones independientes, decenas de miles de palestinos han muerto y muchos más han resultado heridos desde el inicio de las hostilidades.
El Ministerio de Salud de Gaza reportó más de 67.000 fallecidos y cerca de 170.000 heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025, siendo una proporción significativa mujeres y niños.
Para mediados de 2025, más de 150 de los 193 estados miembros de la ONU habían reconocido al Estado de Palestina, reflejando un consenso internacional cada vez más amplio sobre la autodeterminación palestina.
Países como el Reino Unido, Francia, Canadá y Australia anunciaron su reconocimiento formal durante ese año, vinculándolo a menudo explícitamente al contexto bélico y a la reivindicación de una solución basada en dos estados.