España atraviesa en estos momentos un episodio de lluvias persistentes e intensas, vientos fuertes y avisos meteorológicos generalizados debido a la borrasca Joseph, un sistema depresionario profundo cuyo comportamiento anómalo se prolonga por un inusual efecto Fujiwhara.
Este fenómeno meteorológico poco común, unido a un potente río atmosférico, mantiene la precipitación intensa anclada sobre numerosas regiones, incrementando el riesgo de inundaciones, desbordamientos fluviales y trastornos, y motivando avisos naranja de la AEMET en gran parte del territorio. Se ha procedido al cierre de centros educativos, al corte de carreteras y puentes por parte de los servicios de emergencia, y el simple hecho de transitar por la calle se ha vuelto peligroso, con el fallecimiento de una mujer de 31 años como última víctima mortal a causa del viento, tras el derribo de una palmera en Torremolinos el martes.
¿En qué consiste el efecto Fujiwhara y cómo afecta a la borrasca Joseph?
El efecto Fujiwhara se produce cuando dos o más sistemas de baja presión en proximidad interactúan, haciendo que orbiten uno alrededor del otro o que ralenticen su movimiento de forma significativa. En este caso, la borrasca Joseph, un sistema muy profundo capaz de generar bandas de lluvia intensa, está interactuando con otra área depresionaria cercana. Esta interacción provoca que las tormentas se desplacen más lentamente o queden casi estacionarias, alimentándose de forma continua de aire húmedo atlántico y regenerando los frentes de lluvia.
El resultado son precipitaciones continuadas sobre las mismas zonas, en lugar de sistemas de paso rápido. Los expertos señalan que este efecto estuvo particularmente activo desde la noche del martes hasta el miércoles, dando lugar a horas de aguaceros implacables y acumulados elevados. La dinámica inusual ha intensificado el impacto de la tormenta, dificultando que el sistema se disipe o se aleje de España.
Un río atmosférico potencia las lluvias intensas y persistentes
Añadiendo intensidad al episodio, se encuentra un potente río atmosférico, un flujo de aire estrecho pero extremadamente rico en humedad que se origina en regiones subtropicales y tropicales del Atlántico. Descritos como “autopistas de humedad”, estas estructuras transportan ingentes cantidades de vapor de agua a través de los océanos. En este evento, el río está alimentando de forma continua a Joseph y sus frentes asociados, provocando una condensación muy eficiente cuando la humedad colisiona con los sistemas tormentosos y el relieve español.
Los meteorólogos indican que este mecanismo es crucial para la magnitud del episodio, generando lluvia persistente y copiosa con acumulados muy elevados durante períodos prolongados. Regiones como Galicia y el noroeste peninsular se mantienen especialmente expuestas, donde los suelos y los ríos ya se encuentran saturados por los días previos de tiempo lluvioso.
Avisos en todo el país: lluvia, viento, nieve y peligros costeros
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido avisos en todas las comunidades autónomas por múltiples riesgos este miércoles, 28 de enero. Los avisos por lluvia continúan en Andalucía y Castilla-La Mancha, mientras que los de viento afectan a Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Castilla y León, Madrid, Murcia, Comunitat Valenciana y Ceuta.
Los avisos por nieve están activos en Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Cataluña, Galicia, Comunidad de Madrid, Navarra y La Rioja. Las advertencias por fenómenos costeros cubren Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Cataluña, Murcia, País Vasco, Comunitat Valenciana, Ceuta y Melilla.
La combinación de factores incrementa los peligros, incluyendo desbordamientos de ríos, inundaciones localizadas, caída de árboles y ramas, y daños en infraestructuras. Los expertos advierten de que la principal amenaza reside en la duración del episodio de tiempo extremo, con un terreno saturado que genera aún más escorrentía y riesgo de crecidas súbitas.
Mientras la borrasca Joseph permanece, los pronosticadores alertan de un patrón inestable que continúa, e instan a la población a mantenerse informada mediante las predicciones meteorológicas, evitar desplazamientos innecesarios en las zonas afectadas y atender las recomendaciones de seguridad oficiales mientras persiste este asalto invernal sobre España.