En julio de 2019, un residente de Can Pastilla realizó un descubrimiento extraordinario. A pocos metros de la costa yacía el pecio de un barco. Una tormenta estival había removido las aguas de la bahía de Palma y había dejado al descubierto un pecio romano. Existían evidencias anecdóticas de la existencia de este naufragio desde hacía décadas. Ahora había una prueba clara. El Consell de Mallorca declaró que poseía un “gran valor patrimonial”.
La embarcación data del siglo IV. Su cargamento de ánforas contenía vino, aceitunas, aceite y garum, la salsa de pescado fermentado. Los submarinistas han descubierto desde entonces objetos como un taladro de carpintero y una lámpara de aceite.
El Consell de Mallorca planea ahora extraer el pecio, denominado Ses Fontanelles por su proximidad a la zona húmeda de Fontanelles en la Playa de Palma. La licitación para los trabajos de extracción cuenta con un presupuesto de 57.000 euros (más IVA). Esto incluye la instalación de carpas de trabajo, equipos de conservación, infraestructura flotante, maquinaria, etcétera.
El barco se encuentra bien conservado, pero al haber quedado expuesto, es vulnerable. Se reforzarán las medidas de protección, y los trabajos preliminares para la extracción y la futura desalación comenzarán con la construcción de un tanque en el Castillo de San Carlos en Palma; la licitación para esto supera ligeramente los 150.000 euros.
Otra licitación, por valor de 260.000 euros, está destinada a una exposición sobre el barco en la sede del Consell en La Misericòrdia de Palma.