El árbol, de aproximadamente cinco metros de altura, fue retirado antes de que pudiera caer sobre la calzada. Afortunadamente, no se produjeron daños personales ni materiales.
Bomberos retiran una palmera de cinco metros en Hurchillo tras fuertes vientos que amenazaban la seguridad pública
Bomberos de Orihuela acudieron a retirar una palmera que se inclinó debido a los fuertes vientos en la pedanía de Hurchillo, según informó el Consorcio Provincial de Bomberos a través de sus redes sociales. La alerta se produjo el sábado a las 18:47 horas en la Calle El Molino de Hurchillo.
El ejemplar, de unos cinco metros, fue eliminado preventivamente para evitar su desplome sobre la vía. Por fortuna, no se registraron heridos ni daños en bienes.
Este incidente pone de relieve una preocupación creciente: el contrato municipal de poda de palmeras ha expirado y aún está pendiente la formalización del nuevo. El concejal de Infraestructuras, Víctor Valverde, así lo confirmó durante la sesión plenaria de diciembre, respondiendo a una pregunta del grupo PSOE. La portavoz socialista, Carolina Gracia, instó al Ayuntamiento a implementar un plan integral de inspección y mantenimiento para todo el arbolado del municipio, subrayando la necesidad de un sistema de gestión preventivo y continuado.
Gracia citó el trágico accidente ocurrido recientemente en la vecina Torrevieja, donde el derrumbe de una palmera causó la muerte de un joven. Tras aquel suceso, el consistorio torrevejense ejecutó una exhaustiva inspección arbórea, retirando treinta ejemplares de alto riesgo, lo que demuestra la importancia de los protocolos proactivos.
“En Orihuela no podemos esperar a que ocurra una desgracia similar para actuar”, advirtió Gracia. También recordó una reciente jornada de vientos en la que Protección Civil hubo de intervenir en la Plaza Santa Lucía por el riesgo que presentaba otra palmera, evidenciando carencias en el mantenimiento, poda y cuidado de determinados árboles.
La tormenta Ingrid
Pocos días antes del incidente en Hurchillo, la borrasca atlántica Ingrid azotó el Mediterráneo con fuertes rachas de viento. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó la alerta amarilla para toda la provincia de Alicante, con vientos que superaron los 100 km/h en algunas zonas, provocando incidentes menores.
La Dirección General de Emergencias y Protección Civil recomendó suspender las actividades al aire libre y procedió al cierre de parques donde el arbolado suponía un riesgo, como el Parque Severo Ochoa y la Glorieta Gabriel Miró.
El Consorcio Provincial de Bomberos registró aquel día veintidós intervenciones, siete de ellas en Orihuela y seis en Elche. La mayoría correspondieron a incidencias leves como elementos sueltos en cubiertas, árboles caídos o con riesgo de caída, y mobiliario urbano desplazado, sin que se produjeran incidentes graves o heridos.
El fin de semana anterior, una gruesa rama de pino cayó sobre la Calle Goleta en Punta Prima, Orihuela Costa. Los vecinos ya habían solicitado en septiembre de 2024 una inspección urgente del arbolado municipal tras varios sucesos, señalando que, pese a que el presupuesto municipal de 2024 destinaba un millón de euros para la reposición de palmeras y árboles en la costa, aún no se había ejecutado ningún trabajo.