Los bomberos en el estado australiano de Victoria combaten al menos seis incendios importantes mientras una ola de calor sin precedentes afecta el sureste del país.
Según la cadena local ABC News, dos incendios están actualmente en nivel de “emergencia”. A varias comunidades se les ha emitido avisos de emergencia para que evacúen, vigilen y esperen, o se refugien en el lugar.
Los oficiales de bomberos advierten que la situación cambia rapidamente y han pedido a los residentes mantenerse al tanto de las últimas advertencias.
La Oficina de Meteorología dice que partes del estado han registrado temperaturas máximas históricas, con una zona alcanzando los 48.9°C. Melbourne ha registrado una temperatura de 41°C.
Chris Hardman, el jefe de bomberos de Forest Fire Management Victoria, dijo a periodistas que las condiciones de calor en el estado hacían el trabajo “increiblemente difícil” para los bomberos.
Dos incendios, en Camperdown y Otways, arden a nivel de emergencia. Un nuevo incendio en la zona de Larralea también causa “preocupación significativa”.
El jefe oficial de la Autoridad de Bomberos del País (CFA), Jason Hefferman, dijo a ABC Radio que existía el peligro de que el incendio en Otways produjera lluvia de brasas, “lo que puede crear más incendios delante del fuego principal”.
No está claro qué daño han causado los incendios, pero el Subcontrolador del Incidente, Alistair Drayton, dijo tener “evidencia anecdótica” de que se han perdido algunas viviendas.
También elogió el trabajo “espectacular” realizado por los bomberos hasta ahora.
Además de Victoria, donde hay prohibición total de hacer fuego, Australia del Sur también ha sido puesta en alerta por riesgo de incendio “extremo”.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias han advertido que el calor prolongado conlleva riesgos significativos para la salud.
Las personas mayores, los niños y las personas con condiciones de salud subyacentes son los más en riesgo, dijo a periodistas la jefa de salud de Victoria, Caroline McElnay.
“Puede causar problemas de salud potencialmente fatales como agotamiento por calor e insolación, pero también puede desencadenar eventos como infartos o derrames cerebrales.”