¿Pueden los hospitales detectar el cáncer antes con análisis de sangre? Endeavor Health busca la respuesta.

El cáncer se está presentando en la población estadounidense a edades más tempranas que nunca. Sin embargo, muchos jóvenes no se realizan los exámenes de detección recomendados, lo que puede derivar en diagnósticos en etapas avanzadas con peores pronósticos.

Las pruebas sanguíneas capaces de detectar múltiples tipos de cáncer de forma precoz —en concreto, el test Cancerguard de Exact Sciences y la prueba Galleri de Grail— están ganando relevancia como una posible vía para cambiar esa tendencia. No obstante, aún existe evidencia limitada sobre cómo integrar estas pruebas en los sistemas sanitarios y qué impacto real podrían tener en la mejora de los desenlaces clínicos de los pacientes.

Endeavor Health —un sistema sanitario con nueve hospitales y más de 300 clínicas en el área de Chicago— está intentando responder a esas preguntas mediante un estudio a gran escala que emplea el test Cancerguard. Esta prueba de base genética puede detectar señales de tipos de cáncer responsables de más del 80% de los diagnósticos en EE.UU., incluyendo variantes con alta mortalidad como el cáncer de ovario, pulmón, páncreas, hígado, esófago y estómago.

El otoño pasado, Endeavor inscribió a su milésimo paciente en el estudio. El sistema sanitario y su centro colaborador, Baylor Scott & White Health en Texas, tienen como objetivo reclutar hasta 25.000 participantes en un período de cinco años.

Peter Hulick, uno de los investigadores principales del estudio y director de medicina personalizada en Endeavor, explicó que se está llevando a cabo esta investigación debido a la falta de evidencia suficiente que justifique el uso generalizado de estos tests en cribados rutinarios. “No teníamos datos suficientes para desplegar el test de forma completa y ofrecerlo como se haría con una mamografía o un análisis de colesterol. Quisimos establecer un protocolo estructurado porque aún hay interrogantes que resolver antes de poder afirmar definitivamente que estas pruebas suponen un beneficio neto para los pacientes”, señaló.

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Endeavor y Exact Sciences están comparando los resultados de los participantes del estudio con un grupo de control equivalente para evaluar si la prueba mejora la detección temprana —especialmente en cánceres como el de ovario o páncreas, que carecen de herramientas eficaces de cribado—. También se examinan posibles efectos adversos, como la ansiedad generada por un resultado positivo o el riesgo de que los pacientes descuiden pruebas establecidas como las mamografías o las colonoscopias.

Hulick destacó que un enfoque clave de la investigación es equilibrar la detección precoz con la minimización de falsos positivos, así como monitorizar la fiabilidad de los resultados negativos a lo largo del tiempo.

Añadió que es pronto para extraer conclusiones, ya que los participantes serán evaluados durante cinco años, realizándose la prueba cada tres.

Asimismo, Hulick subrayó ciertos desafíos operativos, indicando que aún queda trabajo por hacer para integrar el programa de forma óptima en los flujos de trabajo de la atención primaria, que suelen estar saturados.

En última instancia, afirmó que el objetivo de esta investigación es determinar si los análisis sanguíneos multicáncer pueden conducir a diagnósticos en fases más iniciales, mejorar los resultados y ampliar las opciones para pacientes de alto riesgo. Considera que pruebas como Cancerguard y Galleri podrían ser herramientas transformadoras en la medicina personalizada, pero recalcó que aún se necesita evidencia sólida para justificar su implementación generalizada en los sistemas de salud o su cobertura por parte de los seguros médicos.

Foto: Nitat Termmee, Getty Images