El Mediterráneo en las Islas Baleares alcanzó una temperatura superficial media de 28,4 ºC durante el mes de julio de 2025, lo que supone casi 5 ºC por encima de la media del periodo 1982-2015. Estos son algunos de los datos recogidos en el informe anual 2025 del Sistema de Observación Costera de las Islas Baleares (Socib), el cual revela que, en algunas zonas, el Mediterráneo llegó a registrar temperaturas de hasta 6,5 °C superiores al promedio habitual y un total de 190 días de olas de calor marinas.
Estos hallazgos, presentados en el “Informe Anual 2025: Impactos del Calentamiento Global en el Mar Mediterráneo y la Región Balear” del Socib, se basan en datos procesados mediante sus herramientas de seguimiento de indicadores oceánicos y de olas de calor marinas en el Mediterráneo.
Las Baleares figuraron entre las regiones ‘más afectadas’. En 2025, el área registró su año “más cálido” en cuanto a temperatura superficial del mar, tras una serie de ‘años excepcionalmente cálidos desde 2022’.
De hecho, las observaciones in situ de boyas costeras registraron temperaturas locales cercanas a los 31 °C, subrayando la magnitud del fenómeno en aguas litorales. La científica del Socib Mélanie Juza señaló que el cambio climático trajo consigo nuevos récords en 2025 en cuanto a temperaturas oceánicas, salinidad y nivel del mar en el Mediterráneo.
Esta evaluación se fundamenta en observaciones satelitales a largo plazo del Copernicus Marine Service, combinadas con mediciones in situ recopiladas a través de la infraestructura de observación oceánica del Socib —que incluye boyas costeras, planeadores submarinos y perfiles autónomos a la deriva—, lo que confirma ‘la continuidad e intensificación del calentamiento oceánico en toda la cuenca y la columna de agua’. A nivel global, 2025 se situó como el tercer año más cálido del registro, mientras que el periodo 2023-2025 marcó el primer trienio con una media superior en 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales.
‘Incluso sin la presencia de El Niño —un fenómeno climático natural que suele amplificar el calentamiento oceánico al redistribuir calor del Pacífico al océano global—, las temperaturas superficiales del mar se mantuvieron excepcionalmente elevadas durante todo 2025, lo que subraya la solidez de la tendencia de calentamiento subyacente’, enfatizaron. En el Mediterráneo, las observaciones satelitales del programa Copernicus, procesadas y analizadas con herramientas del Socib, confirman una tasa de calentamiento a largo plazo de aproximadamente 0,4 °C por década desde 1982, con una marcada variabilidad regional.
En 2025, la temperatura superficial media anual a nivel de cuenca alcanzó 21,1 °C, constituyendo el segundo año más cálido del registro, solo superado por 2024. Este calentamiento sostenido vino acompañado de una ‘ocurrencia excepcional’ de olas de calor marinas, definidas como periodos en los que la temperatura superficial supera el percentil 90 de los valores históricos durante al menos cinco días consecutivos.
Juza calificó las temperaturas superficiales como ‘sin precedentes’ y explicó que estuvieron asociadas a olas de calor marinas en todo el mundo, especialmente en el Mediterráneo, donde estos eventos extremos ‘se han vuelto cada vez más intensos y persistentes’. En 2025, el Mediterráneo registró 190 días de olas de calor marinas, con intensidades máximas medias a nivel de cuenca que superaron en más de 4 °C el promedio histórico (1982-2015).
El Mediterráneo occidental resultó particularmente afectado en junio y julio, cuando todas sus subregiones experimentaron eventos muy intensos y prolongados. El 2 de julio de 2025, las temperaturas superficiales en la zona ligur-provenzal se situaron en promedio 6,5 °C por encima de lo habitual, alcanzando localmente en torno a 8 °C en áreas costeras del Golfo de León.
El informe también documenta niveles récord de salinidad oceánica en el Mediterráneo oriental, vinculados al aumento de la evaporación provocado por las aguas más cálidas. Paralelamente, la subida del nivel del mar se aceleró, con una tendencia media en la cuenca de 3,4 cm por década desde 1993 y tasas aún mayores en algunas subregiones. En las Baleares, 2025 fue un año récord en elevación del nivel del mar, superando los registros previos de 2023 y 2024.
El Socib ha explicado que el aumento de las temperaturas oceánicas y las extremas olas de calor marinas tienen efectos ‘de gran alcance’ sobre los sistemas oceánicos, los ecosistemas marinos y las comunidades costeras. Entre estos efectos se incluyen una mayor estratificación, una reducción en la disponibilidad de oxígeno y serias amenazas para hábitats clave, como las praderas de Posidonia oceanica, esenciales para la biodiversidad, el almacenamiento de carbono y la protección costera. El repórt también subraya los crecientes riesgos para las comunidades litorales y sectores económicos como la pesca y el turismo, así como una mayor exposición a fenómenos meteorológicos extremos, inundaciones costeras e impactos sobre la salud humana.