El sábado, el Port d’Andratx fue una de las zonas de Mallorca que experimentó los efectos de la borrasca Ingrid. El viento y el oleaje crearon una situación potencialmente peligrosa en el paseo marítimo y en las áreas más expuestas al mar.
Las ráfagas de viento del oeste, acompañadas de mar gruesa, provocaron que las olas barrieran sobre los muros del puerto. Se advirtió a los residentes locales que no se acercaran al paseo, dado que las olas podrían arrastrar a las personas.
Una aviso amarilla para la costa de Andratx entró en vigor a las 6 de la mañana (hasta la medianoche) del sábado. Hay otra alerta activa desde el mediodía del domingo hasta el mediodía del lunes. La Aemet advierte de que podrían darse ráfagas de 60 km/h y olas de tres metros.