Las autoridades mexicanas anunciaron este jueves la captura de un presunto integrante del crimen organizado en el estado occidental de Michoacán, vinculado al asesinato en octubre pasado de un líder de los productores de limón.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, declaró en redes sociales que detuvieron al individuo conocido como “El Botox”, acusado de extorsionar a limoneros y de varios homicidios, incluyendo el del líder agrícola Bernardo Bravo.
Un funcionario estatal de Michoacán, que habló bajo anonimato, confirmó que el detenido es César Alejandro Sepúlveda Arellano, líder del grupo “Los Blancos de Troya”. Este colectivo colabora con Los Viagras, una organización criminal aliada del Cártel Jalisco Nueva Generación.
García Harfuch indicó que existían 11 órdenes de arresto contra él por extorsión y homicidio. También se le acusa de atacar a autoridades con explosivos. El funcionario, que publicó una foto de Sepúlveda Arellano esposado, lo calificó como “un objetivo prioritario y generador de violencia en Michoacán”.
El pasado agosto, Sepúlveda Arellano fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que su arresto representa “un golpe contundente contra la extorsión” en el estado, principal productor de limón y aguacate de México.
En octubre, el cuerpo de Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue hallado en su vehículo en una carretera de la zona. Bravo había denunciado el “secuestro comercial permanente de cualquier actividad económica por parte del crimen organizado”.
Dos semanas después de su muerte, un pistolero asesinó al popular alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo, otro crítico abierto del control de los cárteles en Michoacán. Posteriormente, se arrestó a un sospechoso vinculado al cártel de Jalisco.
Estos homicidios y la indignación popular que provocaron impulsaron al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a enviar más tropas a Michoacán.
En agosto pasado, más de la mitad de los almacenes de empaque de limón en las tierras bajas de Michoacán cerraron temporalmente tras recibir demandas de Los Viagras y otros cárteles exigiendo una parte de sus ganancias.
Varios grupos criminales que operan en Michoacán, como los Cárteles Unidos, la Nueva Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación, fueron declarados organizaciones terroristas extranjeras por la administración del expresidente Trump.
Los cárteles en muchas partes de México han diversificado sus actividades hacia el secuestro y la extorsión para aumentar sus ingresos, exigiendo dinero a residentes y empresarios bajo amenazas de muerte.
En julio de 2024, Minerva Pérez, una líder del sector pesquero en Baja California que se quejaba de la extorsión del narcotráfico y la pesca ilegal, fue asesinada a tiros horas después de denunciar la competencia desleal.