Las intensas inundaciones costeras provocadas por la borrasca Harry motivaron el cierre de la carretera principal de acceso a Costa dels Pins en Son Servera, tras una respuesta ágil de las autoridades locales para garantizar la seguridad del tráfico y de los residentes, a raíz del fuerte temporal marítimo del martes 20 de enero.
El Consistorio de Son Servera activó el protocolo de emergencia al completo después de que las olas arrojasen piedras y arena a la vía litoral, lo que dejó varios vehículos bloqueados ante el avance del mar sobre la calzada. Tras los problemas constatados en el transporte público y a los conductores—”detectamos incidencias en la movilidad ya desde la tarde de ayer; los autobuses encontraron serias dificultades y no podían circular, por lo que se decidió cortar el tráfico por completo al anochecer”, confirmó Bernat Grimalt, concejal de Movilidad—la situación exigió el corte rápido de la carretera a la altura del restaurante Ca Na Bel.
“Se aplicaron todos los procedimientos habituales y los controles de acceso durante toda la noche. Los equipos de protección civil realojaron en sus vehículos a entre 40 y 50 residentes”, añadió Grimalt. Para el miércoles, ya se había reabierto un carril mientras los operarios municipales proseguían con las tareas de limpieza de escombros y arena. La zona afectada permanece bajo vigilancia mientras las autoridades monitorizan la evolución meteorológica y el posible rebase del mar.
El acceso a Costa dels Pins mantendrá restricciones hasta que se compruebe la seguridad para los conductores y no exista riesgo por restos de materiales o nuevas invasiones del mar. El Ayuntamiento solicita la colaboración ciudadana y pide precaución durante las labores de limpieza y recuperación. “La vía sólo se reabrirá de forma definitiva cuando se verifique la ausencia total de riesgos y se garantice la seguridad”, señalaron los representantes locales.