Elon Musk frente a Ryanair: O’Leary descarta la amenaza de adquisición

Elon Musk no puede comprar Ryanair, pero cualquier inversión suya rendiría más que lo obtenido en X, declaró este miércoles el director de la aerolínea, Michael O’Leary, en la última andanada de un cruce público que, según él, está beneficiando las reservas de Ryanair. Una guerra dialéctica en redes sociales ha estallado en los últimos días después de que O’Leary descartase utilizar el servicio de internet Starlink de Musk en la flota de más de 600 aviones de la compañía.

El directivo, conocido por su franqueza, tildó a Musk de idiota, mientras que el multimillonario estadounidense calificó a O’Leary de “contable insufrible”. Musk luego sugirió que podría comprar la mayor aerolínea europea por número de pasajeros y “poner al frente a alguien que se llame Ryan de verdad”. Publicó una encuesta en X pidiendo a sus seguidores que votaran sobre el plan. Aproximadamente tres cuartas partes lo aprobaron.

O’Leary afirmó en una rueda de prensa que Ryanair sería una buena inversión para Musk, pero señaló que la normativa de la Unión Europea que restringe la propiedad extranjera de aerolíneas hace que una adquisición sea inviable. “Si quiere invertir en Ryanair, nos parecería una inversión excelente, sin duda mucho mejor que los rendimientos financieros que obtiene en X”, dijo O’Leary, lanzando así una pulla sobre los resultados de la plataforma social de Musk.

Refiriéndose a lo que llamó el “berrinche en Twitter” de Musk, O’Leary comentó que la publicidad generada estaba suponiendo un “impulso magnífico” para las reservas. “Han aumentado alrededor de un 2% o 3% en los últimos cinco días, lo cual, dado nuestros volúmenes, es un incremento muy significativo”, señaló. Las acciones de Ryanair apenas se han movido durante la disputa, lo que sugiere que la mayoría de los inversores no se toman en serio la amenaza de compra de Musk, a pesar de que este sí consultó a sus seguidores antes de adquirir X, anteriormente Twitter.

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O’Leary explicó que había mantenido conversaciones con Starlink durante doce meses mientras evaluaba la posibilidad de ofrecer WiFi a bordo, pero que el coste resultaba excesivo para Ryanair. Indicó que buscaba un proveedor dispuesto a invertir en la instalación y que ambas partes discrepaban radicalmente sobre cuántos pasajeros pagarían por el acceso.

“La gente de Starlink cree que el 90% de nuestros pasajeros pagarían encantados por el acceso a WiFi. Nuestra experiencia, lamentablemente, nos dice que creemos que menos del 10% pagaría por este servicio”, afirmó. La semana pasada, O’Leary descartó equipar cualquier avión de Ryanair con Starlink, citando el impacto en el costo del combustible por la resistencia aerodinámica de la antena y estimando que el servicio podría costar a la aerolínea hasta 250 millones de dólares anuales.

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