Los Reyes de España se encuentran ya en el lugar del descarrilamiento de los dos trenes en Adamuz, Córdoba, donde reciben información puntual sobre los trabajos que ejecutan los diversos dispositivos de emergencia y seguridad desplegados.
Felipe VI y la Reina Letizia llegaron a las 12:30 horas al puesto de mando instalado junto al tren Iryo, que fue el primero en descarrilar, acompañados por la primera vicepresidenta, María Jesús Montero, el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, entre otras autoridades.
Mientras tanto, la Guardia Civil ha finalizado la inspección ocular de los vagones 7 y 8 del tren Iryo, que descarriló el domingo y provocó posteriormente que lo hicieran los primeros vagones del Alvia. Ahora se procederá a examinar los seis primeros coches. Los investigadores han indicado a EFE que, tras la inspección, estos dos vagones podrían ser retirados de la vía.
Los agentes de la Unidad Forense de la Guardia Civil prosiguen con los trabajos en las seis primeras unidades. Según fuentes consultadas, se prevé que estas tareas concluyan en el transcurso de la jornada. El vagón 6 del convoy fue el primero en salir de la vía, por lo que su análisis constituye un elemento clave para dilucidar las causas del siniestro, que ha dejado al menos 41 fallecidos y decenas de heridos, trece de ellos en la UCI.
El último cadáver fue recuperado anoche durante las operaciones de retirada del tren Iryo. Las primeras pesquisas han revelado un trozo de rail partido, y las autoridades trabajan para determinar si fue “la causa o la consecuencia” del descarrilamiento del Iryo, que derivó en la colisión con el tren Alvia, según declaró el ministro de Transportes, Óscar Puente.