Los taxistas de Palma han advertido al ayuntamiento de que circulan licencias falsas, lo cual permite trabajar ilegalmente en el municipio. La denuncia se ha trasladado a la concejalía de Movilidad, a la que se le ha solicitado que investigue e identifique a los responsables.
El presidente de la asociación Taxis-Pimem, Biel Moragues, señaló que el colectivo cree que al menos un conductor está vendiendo permisos falsificados por alrededor de tres mil euros. Comentó que el asunto se ha remitido a las autoridades para que tomen las medidas oportundas.
Moragues declaró a los medios locales que la asociación conoce al principal sospechoso, pero carece de pruebas suficientes. «Eso está ahora en manos del consistorio y de la policía local», afirmó, añadiendo que la persona implicada podría disponer de una amplia red de clientes potenciales.
Para obtener una licencia de taxi legítima, los solicitantes deben aprobar un examen oficial y abonar una tasa de veintitrés euros. La prueba, que se convoca dos veces al año, exige un conocimiento exhaustivo del callejero palmesano además de cultura general, y suele resultar en la emisión de entre trescientas y cuatrocientas licencias anualmente.
La asociación ha tenido acceso a al menos un documento falsificado, el cual, según afirman, resulta fácil de identificar como falso para los profesionales o el personal municipal. Moragues ha alertado a los taxistas de que elaborar o utilizar dichos documentos constituye un delito y acarrea graves consecuencias legales.