Comienza la Demolición en la Plaza de Capdepont de Torrevieja para Acelerar la Reforma del Litoral

El edificio municipal destinado a demolición albergó en su día la principal oficina de turismo de Torrevieja, sirviendo posteriormente como consulado para residentes extranjeros y comisaría de policía local.

Los trabajos de demolición comenzarán esta semana en la Plaza de Capdepont de Torrevieja, lo que supone otro paso significativo en la prolongada remodelación del puerto y el paseo marítimo de la ciudad.

La estructura de una sola planta, construida hace aproximadamente cuarenta años, se asienta sobre un terreno clasificado como zona verde y ocupa poco menos de ochocientos metros cuadrados.

Su eliminación sigue a la rápida demolición del Paseo de la Libertad, que desapareció en apenas dos semanas. Pese a las garantías previas del ayuntamiento sobre la preservación de los árboles existentes, la mayor parte de la vegetación original —incluyendo una hilera completa de palmeras datileras y varios ficus— ha sido eliminada.

El solar despejado se encuentra en la confluencia de la Avenida de la Libertad, la Rambla Juan Mateo y la Calle Torrevejenses Ausentes. Según el plan de reforma, la zona se reconfigurará para crear una nueva vía que conecte la salida del puerto y su aparcamiento subterráneo con la Rambla Juan Mateo, la cual se convertirá en la principal arteria de tráfico desde el frente litoral. La Calle María Parodi está designada como acceso principal.

Paralelamente a la vía, el proyecto incluye una nueva plaza pública con áreas infantiles y mobiliario urbano, delimitando también el recinto ferial.

Estas obras forman parte de la segunda fase de la remodelación portuaria, denominada por el consistorio “electrificación secundaria”. En la práctica, esto ha conllevado el traslado del mercado artesanal, la demolición de los paseos existentes y la instalación de servicios básicos para permitir el regreso de las atracciones feriales a la zona.

LEAR  El clima del domingo en Mallorca

Si bien ya se ha completado la infraestructura esencial —alumbrado, drenaje y sistemas eléctricos—, varios elementos visibles permanecen inconclusos. Entre ellos, el pavimentado, la jardinería, las fuentes y los juegos infantiles. Dos fuentes —una con un coste de 100.000 euros y otra presupuestada en 500.000— acumulan meses de retraso y no estarán terminadas para la apertura del nuevo centro de ocio en Semana Santa.

La remodelación global ha superado ya los cuarenta millones de euros de inversión pública, con 1,8 millones dedicados solo al diseño del proyecto, incluyendo siete modificaciones contractuales desde mediados de 2023. A pesar de ello, no se ha realizado ninguna presentación pública integral del diseño final.

Los establecimientos hosteleros locales han aceptado el calendario de la demolición, que coincide con el período invernal de menor actividad. Los restauradores confían en que la nueva plaza abierta mejore el entorno y favorezca la gastronomía al aire libre, una prioridad económica clave para el centro urbano.

El objetivo declarado de la reforma era reconectar el puerto con la ciudad. Los críticos sostienen que, hasta ahora, el proyecto parece centrado en dirigir el flujo peatonal hacia el nuevo complejo de ocio y los recintos feriales, en lugar de recuperar unas vistas abiertas y diáfanas del litoral.

Deja un comentario