Este martes comienza un recurso de apelación de alto perfil presentado por la política francesa de extrema derecha Marine Le Pen, contra una sentencia que le prohibe postularse para cargos públicos por cinco años.
Le Pen, de 57 años, fue declarada culpable el año pasado por malversar fondos de la UE. Si se mantiene la prohibición, no podrá presentarse a las elecciones presidenciales de 2027. Ella insiste en que no cometió “la mínima irregularidad”.
Antes de la apelación, el presidente de su partido Agrupación Nacional, Jordan Bardella, dijo que excluirla de los comicios sería “muy preocupante para la democracia”.
Bardella indicó que él no se postulará para presidente el próximo año, sino que buscará el cargo de menor jerarquía de primer ministro.
El caso en la Corte de Apelación de París se extenderá hasta el 12 de febrero, pero no se espera un fallo antes del verano, bastante antes de la votación presidencial del próximo año.
El caso del año pasado se centró en acusaciones de que Le Pen, junto con más de 20 altos dirigentes de su partido, contrataron asistentes que trabajaban para su partido en lugar de para el Parlamento Europeo, que era quien les pagaba.
La jueza, Bénédicte de Perthuis, declaró que Le Pen estuvo en el “corazón del sistema” que malversó fondos europeos por valor de 2,9 millones de euros.
A Le Pen se le impuso una sentencia de cuatro años de prisión – dos suspendidos y los otros dos con un brazalete electrónico en lugar de en custodia. También recibió una multa de 100.000 euros y la prohibición de buscar cargos públicos “con efecto inmediato”.
Si pierde su apelación, podría enfrentar una condena de cárcel aún mayor.
En el juicio del año pasado, más de 20 miembros del RN también fueron declarados culpables y se ordenó al partido pagar una multa de 2 millones de euros, la mitad suspendida.
Once colegas de Le Pen participan en la apelación en París, pero doce decidieron no impugnar las sentencias originales, incluyendo a su hermana Yann Le Pen, quien recibió una condena de un año de prisión suspendida.
Dirigiéndose a periodistas en vísperas del juicio de apelación, Bardella, en presencia de Le Pen, dijo que la líder del RN demostrará su inocencia.
“Sería profundamente preocupante para la democracia que el sistema judicial privara al pueblo francés de una candidata presidencial, ya calificada dos veces para la segunda vuelta y considerada ahora la favorita indiscutible”, afirmó.
Le Pen espera que el tribunal de apelaciones revierta el veredicto del tribunal inferior y limpie su nombre y su camino para postularse por cuarta vez a la presidencia de Francia.
Un segundo resultado posible sería que el panel de apelaciones confirme el veredicto de culpabilidad pero elimine la cláusula de “efecto inmediato”. Esto le permitiría postularse incluso si decidiera apelar al máximo tribunal del país, la Corte de Casación.
Un tercer escenario podría ver a los jueces reducir la prohibición de cinco años lo suficiente como para permitirle a Le Pen registrarse antes del plazo de marzo de 2027.
Y un cuarto sería dejar intactas las decisiones del tribunal inferior. Esto haría casi imposible que se presente, aunque se esperaría que aún llevara el caso a la Corte de Casación.
Con las elecciones presidenciales previstas para abril de 2027, mucho dependerá del fondo y también del momento de las sentencias.