El gobierno progresista de España endurecerá aún más la normativa de alquiler y restringirá los arrendamientos a medio plazo para contener la disparada de los alquileres y prevenir abusos en los precios mediante un decreto que será aprobado en las próximas semanas, anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esta tarde.
Uno de los países más visitados del mundo por turistas, España padece una grave escasez de vivienda agravada por el *auge* turístico, y ha enfrentado masivas protestas en los últimos años ante el vertiginoso incremento de los costes de acceso a la vivienda.
“Seguiremos interviniendo en el mercado del alquiler”, declaró Sánchez durante un acto con motivo del inicio de las obras del mayor proyecto de vivienda pública de España. El proyecto Campamento, largamente retrasado, transformará un antiguo recinto militar en el oeste de Madrid en 10.700 viviendas asequibles de titularidad pública. Sánchez señaló que el decreto incluirá una deducción del 100% en el IRPF para los propietarios que renueven contratos sin incrementar la renta.
LÍMITES AL ALQUILER DE HABITACIONES Y CONTROLES DE PRECIOS
Asimismo, se establecerá un límite para la suma de los alquileres de habitaciones que no podrá superar el de un piso completo, a fin de contener esta práctica, y se aplicarán controles de precios en zonas declaradas de tensión. Además, el Ejecutivo endurecerá las condiciones para los contratos de temporada e introducirá sanciones por su utilización como sustituto de los arrendamientos a largo plazo, según explicó Sánchez.
Las asociaciones de propietarios y los expertos señalan que la normativa vigente favorece los arrendamientos de corta duración frente a los de larga. Sin embargo, la mayoría de las medidas en materia de vivienda deben ser aplicadas por las comunidades autónomas, muchas de ellas gobernadas por la oposición, que podrían mostrarse reticentes a cumplirlas.
Aún así, la próspera Cataluña, en el noreste, ha adoptado topes para los alquileres estacionales y por habitaciones, y varias ciudades, incluida Madrid, han restringido los alquileres turísticos de apartamentos.
El precio medio de los alquileres en España se ha duplicado en la última década, superando con creces el crecimiento salarial. Según el Banco de España, existe un déficit de 500.000 viviendas, y los datos oficiales muestran que cada año se construyen solo alrededor de 120.000 nuevas viviendas en el país—una sexta parte de los niveles previos a la crisis financiera de 2008.