Joan Trian Riu ejerce como director gerente de Riu Hotels & Resorts, uno de los cuatro grandes grupos hoteleros de Mallorca, junto a Barceló, Iberostar y Meliá.
En su calidad de Director de Operaciones para las Américas, comenta sobre la coyuntura actual que pensó “ya habíamos alcanzado el máximo nivel de incertidumbre posible, pero ahora veo que no”. “¿Qué podría pasar con Cuba como destino turístico? ¿Podría implosionar? No lo sé. Trump ha amenazado a Cuba, Colombia, México… Estas amenazas añaden más incertidumbre, pero de momento solo podemos continuar trabajando con normalidad”.
En un ámbito más cercano, se prepara ya para la temporada 2026. “Las cifras apuntan a una ligera mejora, no tanto en capacidad como en precios, con subidas en torno al dos por ciento, aunque esto varía según la región. Operamos a plena ocupación, y lo único que cabe hacer es incrementar las tarifas. Insisto, esto difiere por zonas, pero en general nos hallamos en una posición privilegiada”.
Respecto a los meses de temporada alta, julio y agosto, Trian señala que observan una clientela más familiar. “Al inicio de la temporada es más joven, en parte porque los precios son inferiores. En los meses menos estacionales hay mayor diversidad: británicos, franceses, polacos, otros turistas de Europa del Este, asiáticos…”. Además, están los alemanes, el mayor mercado para Mallorca, aunque este registró un retroceso durante varios meses del 2025.
Su madre es Carmen Riu, quien se retiró como co-CEO en el verano de 2024, dejando a su tío Luis como único consejero delegado. Ella fue una de las pocas voces en la industria hotelera de la isla que advirtió sobre la masificación, incluso antes de la pandemia. Trian comparte su preocupación:
“Absolutamente. Mallorca es un territorio limitado y sabemos lo que ocurre en plena temporada turística. También vemos cómo desaparecen comercios tradicionales en Palma o en los pueblos, sustituidos por franquicias internacionales o por locales donde sirven tostadas de aguacate, que viene a ser más de lo mismo. Existe un amplio consenso social sobre estos problemas, pero se necesitan decisiones valientes. ¿Tenemos capacidad de carga? ¿Cómo la definimos y qué medidas adoptamos para garantizarla? Lo que está claro es que, si no actuamos, esto no será sostenible”.
Un aumento de la ecotasa este próximo verano parece ahora muy improbable. Trian no cree que este impuesto sea una medida que ayude a regular el flujo de visitantes. “Podemos debatir si es adecuada o no. Si se quiere subir la tasa, adelante, pero no es una herramienta de regulación de flujos turísticos. Y debe tener una destino específico, vinculado directamente a reducir los efectos negativos del turismo y a mejorar las infraestructuras afectadas por la actividad turística”.
De los cuatro grandes grupos, el CEO de Meliá, Gabriel Escarrer, ha sido el más contundente al acusar al Govern balear de ser demasiado permisivo con los alquileres vacacionales. Trian afirma que, “desde una perspectiva empresarial”, preferiría ver menos apartamentos turísticos. “Pero comprendo que para algunos sea más rentable alquilar sus propias viviendas. Desde el punto de vista de la sostenibilidad, un hotel es mucho más eficiente en el uso de recursos que un alquiler vacacional”. No obstante, sobre todo, enfatiza la necesidad de eliminar los alquileres ilegales. “Si lográsemos erradicarlos, quizá ya no tendríamos un problema de masificación”.