Según un decreto oficial publicado en el boletín del gobierno francés, a George Clooney se le ha otorgado la ciudadanía francesa, junto a su esposa Amal y sus dos hijos.
Esta publicación confirma una ambición que Clooney mencionó a principios de diciembre, cuando elogió las leyes de privacidad francesas que protegen a su familia de los paparazzi.
“Me encanta la cultura francesa, vuestro idioma, aunque sigo siendo malo aún después de 400 días de cursos,” dijo el actor en aquel momento a la radio RTL – en inglés.
“Aquí no le toman fotos a los niños. No hay paparazzis escondidos en las puertas del colegio. Eso es lo más importante para nosotros,” afirmó.
El ahora ciudadano estadounidense y francés tiene una larga conexión con Europa que precede a su matrimonio en 2014 con su esposa, una abogada de derechos humanos británico-libanesa que habla francés con fluidez.
Clooney posee una propiedad en la región del Lago de Como en Italia, comprada en 2002, y él y su esposa también adquirieron una mansión histórica en Inglaterra.
Su propiedad en el sur de Francia – una antigua finca vinícola llamada Domaine du Canadel, cerca del pueblo de Brignoles – fue comprada en 2021.
También tienen un apartamento en Nueva York y una propiedad en Kentucky, pero según informes vendieron sus casas en Los Ángeles y México durante la última década.
La pareja es padres de gemelos de ocho años.
Clooney comentó a RTL que, aunque la familia viaja con frecuencia, su casa en Francia “es donde somos más felices”.
Clooney también es director y productor, y ha ganado dos Óscars: uno como mejor actor de reparto en *Syriana* (2006) y otro como productor de *Argo* (2012).
Clooney no es la única figura de Hollywood que busca la ciudadanía francesa. El director estadounidense Jim Jarmusch dijo este viernes a la radio France Inter que él también planea solicitar la nacionalidad francesa.
“Me gustaría tener un lugar que me permita escapar de los Estados Unidos,” dijo, añadiendo que también le atrae la cultura francesa.