Butirato: El Poder Metabólico que Alimenta el Intestino y Más Allá

Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) desempeñan un rol importante en la salud humana, particularmente en el tracto gastrointestinal. Se producen en el colon mediante la fermentación bacteriana de la fibra dietética, el componente indigerible de los alimentos de origen vegetal.

Este proceso de fermentación transforma los carbohidratos complejos en varios AGCC, como el acetato, el propionato y el butirato, cada uno con efectos fisiológicos distintos. Entre ellos, el butirato se destaca por sus propiedades únicas que potencian la salud metabólica.

Una introducción al Butirato — La Potencia Metabólica que Alimenta Tu Intestino

Según un estudio publicado en Pharmacological Research,1 se ha demostrado que el butirato promueve la salud metabólica mejorando “el peso corporal y la composición, el perfil lipídico, la sensibilidad a la insulina y la glucemia en modelos animales de síndrome metabólico (SM)”. Pero eso no es todo lo que el butirato hace por tu función metabólica. Los investigadores también señalaron:

“Estudios in vitro han examinado la influencia del butirato en células intestinales, tejido adiposo, músculo esquelético, hepatocitos, islotes pancreáticos y vasos sanguíneos, destacando genes y vías que pueden contribuir a sus efectos beneficiosos. Las influencias del butirato en estas células se han atribuido principalmente a sus efectos epigenéticos como inhibidor de histona deacetilasa, así como a su papel como agonista de receptores de ácidos grasos libres.”2

Si bien la fibra es escencial para la producción de butirato, se necesita un microbioma intestinal saludable para aprovechar sus beneficios. Como se discute en mi reciente libro “Tu Guía para la Salud Celular”, la gran mayoría de la población tiene microbiomas dañados debido a la exposición a venenos metabólicos.

Para estas personas, una ingesta alta de fibra exacerba los problemas existentes al alimentar bacterias patógenas, lo que conduce a la producción de endotoxinas que comprometen la energía celular y la salud general. Más adelante, explicaré por qué ocurre esto, así como estrategias para reparar tu salud intestinal, permitiéndole procesar la fibra de manera que apoye tu salud.

El Butirato es la Fuente de Nutrición Ideal para Tu Intestino

A diferencia de la mayoría de las células del cuerpo que dependen de la glucosa para obtener energía, tus colonocitos tienen una preferencia distintia por el butirato. Esta adaptación metabólica especializada resalta el papel del butirato en el mantenimiento de la salud y función del epitelio colónico.

El butirato se transporta a tus colonocitos mediante varios mecanismos, incluyendo la difusión pasiva, que depende de la concentración, y el transporte activo a través de otros transportadores de membrana celular.3 Una vez dentro de tus colonocitos, el butirato sufre beta-oxidación dentro de las mitocondrias, las centrales energéticas de tus células.

Esta vía metabólica descompone el butirato en acetil-CoA para generar ATP, la principal moneda energética de tus células.4 Este proceso es notablemente eficiente, proporcionando a tus colonocitos hasta el 70% al 80% de sus necesidades energéticas, una proporción sustancialmente mayor en comparación con otros sustratos energéticos como la glucosa o la glutamina.5

Esta utilización eficiente de la energía es fundamental para mantener la salud de los colonocitos.6 Además, el papel del butirato como fuente de combustible primaria para tus colonocitos contribuye a su capacidad para eliminar oxígeno del colon, lo que ayuda a crear el ambiente ideal para el crecimiento de tus bacterias intestinales beneficiosas.7

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El Impacto del Butirato en la Función de Tu Barrera Intestinal

Tu barrera intestinal, una estructura dinámica y compleja compuesta por una capa única de células epiteliales unidas por uniones estrechas, junto con una capa protectora de moco, desempeña un papel vital en la regulación selectiva del paso de sustancias entre tu intestino y tu torrente sanguíneo.

Impide la entrada de bacterias dañinas, toxinas y partículas de alimentos no digeridas, mientras permite la absorción de nutrientes esenciales. Pero, ¿cómo protege exactamente? Como se explica en un artículo publicado en Clinical Nutrition:8

“El butirato fortalece la barrera intestinal al dirigirse a tres elementos complementarios: las uniones estrechas, la capa de moco y la producción de péptidos antimicrobianos. Muchas proteínas de unión estrecha son reguladas al alza por el butirato (p.ej., TJP1, claudina 7, cadherina 1 en el íleon de rata; TJP1, claudina 3 y ocludina en colon de cerdo).

La proteína de unión estrecha 1 (TJP1; anteriormente denominada ZO1) es particularmente importante, ya que modula las uniones estrechas y se usa comúnmente como marcador de permeabilidad intestinal. En contraste, la claudina 2, una proteína de unión estrecha que forma canales de brecha y contribuye a una barrera intestinal permeable, es regulada a la baja por el butirato …

Además de alterar la expresión de las proteínas de unión estrecha, el butirato promueve el ensamblaje de las uniones estrechas al activar la AMPK, reduciendo la permeabilidad de monocapas de células cancerosas de colon.”

Como se señaló anteriormente, la absorción del butirato por los colonocitos también refuerza el colon, ayudando así a prevenir la inflamación y la activación inmunológica.9 Las alteraciones de la función de la barrera intestinal están implicadas en la patogénesis de varios trastornos gastrointestinales, así como de enfermedades metabólicas, según un estudio del 2021 publicado en Metabolites.10

El Butirato y Su Impacto en la Inflamación

El butirato ha sido reconocido por su potente acción antiinflamatoria, que ejerce a través de una variedad de mecanismos intrincados. Un estudio publicado en Immune Network11 describe cómo el butirato actúa contra la inflamación, protegiendo así tu salud metabólica:

“El butirato puede regular a la baja la inflamación inhibiendo el crecimiento de patobiontes, aumentando la integridad de la barrera mucosa, fomentando el dominio de bacterias anaerobias obligadas y disminuyendo la disponibilidad de oxígeno en el intestino.

El butirato también puede disminuir la inflamación excesiva mediante la modulación de células inmunitarias, como aumentar las funcionalidades de los macrófagos M2 y las células T reguladoras e inhibir la infiltración de neutrófilos.”12

El Butirato Tiene un Impacto Sistémico en la Obesidad

Una investigación publicada en la revista Gut13 muestra que el butirato combate la obesidad al influir en el gasto energético. Cuando se absorbe en el colon, el butirato desencadena que diferentes partes del cuerpo, como músculos, hígado y depósitos de grasa (tanto blanca como parda), aumenten su gasto energético.

Además, los investigadores observaron que el butirato mejora la oxidación de grasas, reduciendo así la acumulación de grasa corporal. También fomenta una menor ingesta de alimentos al modular las vías reguladoras del apetito en el intestino y el cerebro, contribuyendo así a un manejo saludable del peso.

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Según los autores,14 “El butirato actúa sobre el circuito neural intestino-cerebro para mejorar el metabolismo energético al reducir la ingesta de energía y mejorar la oxidación de grasas mediante la activación del tejido adiposo pardo (TAP).”

Apoyando estos hallazgos, un metaanálisis publicado en Frontiers in Endocrinology15 muestra que el butirato tiene un efecto positivo claro en el control del peso, la masa grasa y la función glucémica relacionada con la obesidad. Basándose en los estudios revisados, el butirato mejoró la glucosa en ayunas y los niveles de insulina, previno el desarrollo de resistencia a la insulina y redujo los niveles de triglicéridos en plasma. Según este estudio:16

“El butirato redujo la acumulación de lípidos al regular la función mitocondrial hepática, disminuyendo la eficiencia energética mitocondrial del hígado y mejorando la capacidad de las mitocondrias para utilizar la grasa como combustible metabólico …

La administración oral a corto plazo de butirato puede aliviar la obesidad inducida por la dieta en ratones al estimular la función mitocondrial en el músculo esquelético.”

Cabe destacar que el butirato también ha demostrado incrementar el número de mitocondrias en el músculo esquelético.

De manera similar, un estudio publicado en Molecules17 reveló que el butirato ayuda a controlar el peso al suprimir el apetito. Más aún, se encontró que favorece la función hepática, abordando así los trastornos metabólicos asociados a la obesidad. Los investigadores señalaron: “[El butirato] es capaz de regular a la baja la expresión de nueve genes clave involucrados en la vía de biosíntesis del colesterol intestinal, pudiendo así inhibir la hipercolesterolemia”.18

### La Fibra Dietética Ayuda a Producir Butirato, Pero con Matices

Como muestran los estudios destacados, el butirato es mucho más que un simple subproducto metabólico. Sirve como fuente de energía preferida para los colonocitos, fortalece la barrera intestinal, mejora la salud metabólica, modula la sensibilidad a la insulina, combate la inflamación y ayuda a regular el apetito.

En esencia, el butirato juega un papel fundamental en el mantenimiento de la salud intestinal y el bienestar general. Sin embargo, aunque se recomienda promover su producción mediante intervenciones dietéticas como aumentar la ingesta de fibra, esto asume que se tiene un intestino que funciona correctamente.

Como explico en mi libro “Tu Guía para la Salud Celular”, para quienes tienen una salud intestinal comprometida, simplemente optar por una ingesta alta de fibra para promover la producción de AGCC es altamente contraproducente. ¿Por qué? Porque al consumir fibra con un microbioma intestinal desequilibrado, las bacterias dañinas (bacterias tolerantes al oxígeno) fermentarán la fibra y producirán endotoxinas que perjudican el metabolismo y la función celular.

Para beneficiarse verdaderamente de una dieta alta en fibra, primero es necesario sanar y sellar el intestino para que las bacterias beneficiosas puedan prosperar. Obtener suficientes carbohidratos es una parte importante de ese proceso.

### Construyendo Tu Intestino desde Cero

La mayoría de los adultos necesitan entre 200 y 250 gramos de carbohidratos procedentes de fuentes saludables y no procesadas, como frutas y verduras. No obstante, si tu intestino está gravemente dañado, recomiendo iniciar la curación intestinal con agua de dextrosa. Simplemente mezcla dextrosa pura con agua y bebe lentamente para evitar picos en los niveles de insulina.

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Después de una o dos semanas, comienza la transición a otras fuentes de carbohidratos progresivamente más complejas, empezando por frutas enteras y arroz blanco.

Las frutas enteras maduras proporcionan nutrientes esenciales, carbohidratos saludables y fibra dietética que tu intestino necesita para producir butirato y otros AGCC. Además, tus deposiciones también se volverán más regulares.

Ahora bien, la pregunta es: ¿cómo saber si tienes un intestino sano? Como se detalla en “Tu Guía para la Salud Celular”, los cinco indicadores de una buena salud intestinal son:

* Deposiciones regulares (de una a tres veces al día).
* Mínima hinchazón o molestia.
* Capacidad para digerir una amplia variedad de alimentos.
* Buenos niveles de energía.
* Absorción adecuada de nutrientes.

Una vez más, la clave para aumentar la producción de butirato reside en la fibra dietética. Considérela como la materia prima para la “fábrica” de butirato en tu intestino. Al consumir alimentos integrales ricos en fibra, las bacterias intestinales fermentan esa fibra, produciendo AGCC como subproducto. Fuentes excelentes de fibra dietética incluyen frutas (como manzanas, bayanos y plátanos) y verduras (especialmente las de hoja verde, el brócoli y las zanahorias). Otros carbohidratos beneficiosos para el intestino son:

* Arroz blanco bien cocido.
* Pan de masa madre.
* Tubérculos como patatas y boniatos.
* Frutas frescas y maduras.
* Masa de maíz nixtamalizado (masa harina) o tortillas tradicionales.

### Limita el Ácido Linoleico para Favorecer la Producción de Butirato

Otro factor dietético que afecta a la salud intestinal es el **consumo excesivo de ácido linoleico (AL)**, que considero uno de los mayores contribuyentes a la disfunción metabólica y a una mala salud intestinal cuando se consume en grandes cantidades. Para ser claro, el cuerpo aún necesita pequeñas cantidades de AL para funcionar óptimamente. Sin embargo, el problema radica en que el AL es omnipresente en el suministro moderno de alimentos, particularmente en los ultraprocesados.

Un estudio publicado en Scientific Reports19 destacó que el AL induce estrés metabólico en bacterias beneficiosas como la cepa *Bifidobacterium breve* (B. breve), alterando vías biosintéticas esenciales para aminoácidos, carbohidratos y grasas. Esto es significativo porque B. breve apoya la producción de butirato indirectamente al mantener el equilibrio intestinal.

Dada la presencia generalizada del AL en los alimentos ultraprocesados, minimizar su ingesta es clave para proteger la salud y apoyar la producción de butirato. Recomiendo limitar la ingesta de AL a menos de 5 gramos al día, pero si puedes reducirla a menos de 2 gramos, será aún mejor.

### Pon a Prueba Tus Conocimientos con el Quiz de Hoy

Responde el cuestionario de hoy para ver cuánto has aprendido del **artículo de ayer de Mercola.com**.

**¿Por qué el uso a largo plazo de medicamentos para la acidez como los IBP es riesgoso para la salud renal, incluso si te sientes bien?**

* Solo afectan a los riñones cuando se toman con antibióticos.
* Causan dolor inmediato que conduce a un error de diagnóstico.
* Pueden desencadenar daño renal tanto súbito como silencioso con el tiempo.
* La investigación muestra que los IBP aumentan el riesgo de lesión renal, tanto perceptible como asintomática, que puede progresar silenciosamente a enfermedad renal crónica. **Aprende más.**
* Dañan los riñones solo en adultos mayores. Las personas jóvenes no se ven afectadas.