Wayne y Vanessa estaban en el evento de la famosa playa Bondi en Australia el domingo con sus dos hijas. Dijeron que era una celebración alegre y pacífica por el comienzo de la festividad judía de Hanukkah, hasta que fue interrumpida por dos hombres armados que dispararon indiscriminadamente contra la multitud.
"Estaban repartiendo donas, había pintacaritas y música, los niños la estaban pasando increíble," contó Wayne a la presentadora Gayle King el lunes.
Luego, parado en una fila con su hija Capri, Wayne escuchó lo que primero pensó que era un petardo. Después hubo otro estallido y se dio cuenta que eran disparos.
"Mi hija estaba enfrente mío. Yo simplemente giré, la agarré y vi una mesa; me tiré debajo de ella y me acosté sobre mi hija Capri," recordó. "Solo estaba acostado sobre ella, protegiéndola."
"Las balas seguían sonando, la gente gritaba y corría. A unos dos brazos de distancia de mí, había un hombre herido en el piso que gritaba ‘¡ayuda, ayuda!’", relató Wayne.
Mientras las balas pasaban por encima, su esposa lo llamó y rapidamente se dieron cuenta que habían perdido de vista a su otra niña, Gigi, en el caos.
"Vanessa me llama y dice, ‘¿Tienes a las niñas?’. Yo le digo, ‘Tengo a Capri. Estoy sobre Capri. ¿Dónde está Gigi? Gigi, tú estás con Gigi. ¿Dónde está Gigi?’. Ella dijo, ‘No, no estoy con Gigi. ¿Dónde está Gigi?’. Y en este momento, pensé, bueno, necesito buscarla, y asomé la cabeza desde debajo de la mesa para mirar hacia el campo. Y alguien gritó, ‘¡Hay disparos!’. Acababa de escuchar disparos. Y el tipo dijo, ‘¡Agáchense, agáchense!’. Y solo pensé, ‘Necesito esperar y proteger a mi pequeña Capri’".
"Fue aterrador," dijo Vanessa. "Estoy gritando y los disparos continuan y yo trato de correr."
Ella dijo que incluso intentó agarrar el arma de un policia en un momento, "para salvar más vidas".
"No tengo nada que perder. Tengo que ir, tengo que ir," pensó la madre. "Me sentí desesperada. Miré, estaba viendo todo. Solo veo gente en el suelo. Llamé a mi madre y le dije, ‘Gigi está muerta. Gigi está muerta, Gigi está muerta’. Solo sabía que estaba muerta… ¿Qué sabe una niña de 3 años?… ¿Crees que va a tirarse al piso y cubrirse? No. Sabía que estaría corriendo y gritando. Era un blanco fácil."
Wayne finalmente encontró a su esposa, le entregó a su hija Capri y salió a buscar a Gigi.
"Corrí de vuelta al campo para buscar a Gigi, y estaba buscando entre la sangre y los cuerpos y encontré a mi niña acostada debajo de esta hermosa heroína, una heroína absoluta, Jess. Ella estaba protegiendo a mi bebé de los disparos," le contó a CBS News. "Fue el momento más especial de mi vida encontrarla, y tomé su número y le dije, ‘Jess, gracias. Eres una heroína absoluta. Eres una superhéroe’."
Vanessa dijo que Jess siguió grabando video de los atacantes incluso mientras se acostaba sobre Gigi para protegerla, "y se podía ver al tipo en el puente, disparándole. Disparando hacia ella."
Ella dijo que le había preguntado a su esposo si sentía que el evento era seguro solo 15 minutos antes del ataque, notando lo que le parecieron muy pocos agentes de seguridad en el área.
"Había solo dos policías allí," dijo Vanessa. "No me sentía segura. Le dije, ‘No me siento segura’."
La pareja fue muy crítica con el gobierno australiano, acusando a los funcionarios de "no haber hecho nada para proteger a las comunidades judías" en el país frente al aumento del antisemitismo.
La policía debería haber estado en alerta máxima, dado que era una celebración de Hanukkah y las amenazas y ataques antisemitas se han disparado en Australia desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 contra Israel que desató la guerra en Gaza, según datos del Consejo Ejecutivo de Judíos Australianos.
Según datos recopilados por el consejo, los incidentes antisemitas en Australia se mantienen en niveles históricamente altos, casi cinco veces el promedio anual visto antes del 7 de octubre de 2023.
La policía del estado de Nueva Gales del Sur dijo que al menos 15 personas murieron y otras 40 permanecían en hospitales tras lo que los líderes australianos llamaron un ataque antisemita.
Los sospechosos eran un padre y su hijo. Tenían seis armas de fuego, legalmente propiedad del padre de 50 años, y habían ensamblado un dispositivo explosivo improvisado, todo supuestamente para atacar la reunión judía, según las autoridades australianas.
"Era la zona cero," dijo Ben Ferguson, uno de los primeros respondedores en llegar a la escena, a CBS News. "Todos estábamos ahí y terminamos llevando cuerpos a la calle."
Ferguson, un socorrista del club local de surf de Bondi, dijo que miembros del club estuvieron entre los primeros en brindar atención médica a los heridos, y que empezaron a hacerlo tan pronto como cesaron los disparos. Nos dimos cuenta de que era un tiroteo masivo cuando alguien gritó que el hombre armado recargaba el arma, y entonces supimos que estábamos completamente vulnerables.
Había un sentimiento enorme… una paranoia constante de que una bomba iba a explotar. Y no sabíamos donde estaban los tiradores —contó Ferguson a CBS News el lunes—. El Surf Club tiene muchos recursos médicos propios, así que había mucha gente corriendo para llevar tanques de oxígeno.
Amigos y familia rinden homenaje al rabino Eli Schlanger, asesinado
Alex Ryvchin, co-director del Consejo Ejecutivo de la comunidad judía australiana, dijo a CBS News que cree que una decisión de último minuto de no asistir al evento de Hanukkah le salvó la vida.
"Durante los últimos 10 años, el rabino me invitó a hablar y dar un mensaje. Y este año, por primera vez, no asistí —tenía el bat mitzvah de la mejor amiga de mi hija mayor, así que estaba en otro lado— explicó.
"El rabino que me invitó, que era un amigo muy querido mío, y con quien hubiera estado parado al lado, estuvo entre los masacrados", dijo Ryvchin.
El co-director rindió homenaje al rabino Eli Schlanger, uno de los organizadores del evento, llamándolo "un ser humano extraordinario". Ryvchin dijo que el trabajo de Schlanger en el estado de Nueva Gales del Sur incluía ayudar a los desfavorecidos y visitar a personas hospitalizadas con enfermedades terminales.
El cuñado de Schlanger, el rabino Mendel Kastel, también estaba en el evento con su familia.
"Las últimas 24 horas son realmente, muy difíciles —dijo Kastel a CBS News el lunes—. Perder a un cuñado, un miembro de la familia, así que estoy directamente afectado. Pero al mismo tiempo, tengo un rol en la comunidad apoyando a otros. Ha sido realmente difícil".
Kastel elogió a Schlanger como "un joven increíble, una persona comprometida con su trabajo".
"Estaba comprometido con la comunidad. La gente lo amaba. Dondequiera que iba se interesaba genuinamente por las personas y la gente se interesaba por él. Visitaba a personas en hospitales, visitaba a personas en prisiones, enseñaba, preparaba a jóvenes para el bar mitzvah. Inspiraba a otros rabinos con su entusiasmo y su positivismo", dijo Kastel.
Shalom, un joven de 20 años de Miami que vive en Bondi, dijo a CBS News que su amigo seguía hospitalizado el lunes después de recibir un disparo estando cerca de Schlanger.
"Por lo que escuché, él estaba con el rabino y otro policía, y los tres recibieron disparos —contó Shalom—. Mi amigo… recibió dos disparos, uno en el estómago, que le atravesó, y otro en la pierna".
"Estuvimos en el hospital toda la anoche, con él, rezando, acompañándolo. Tenía un tubo de respiración. Le hicieron una cirugía y dijeron que la bala le perforó un intestino, pero lo arreglaron. Dijeron que está estable, gracias a Dios", añadió Shalom.
Residentes afligidos de Bondi, un suburbio del sur de Sídney, se reunieron el lunes para dejar flores y llorar a los muertos tras el ataque.
Para el rabino Kastel, ese espíritu comunitario es la esencia de lo que simboliza Hanukkah.
"Queremos brillar, queremos encender esas velas juntos, queremos ponernos los brazos alrededor y construir una verdadera comunidad australiana donde la gente se sienta valorada, amada y cuidada", dijo.
Nota de la redacción: Tras la publicación, la pareja entrevistada para esta historia solicitó que se eliminara su apellido.