Alquileres desorbitados expulsan a los trabajadores de las grandes ciudades españolas

El incremento del alquiler está expulsando a los trabajadores de las grandes ciudades españolas hacia localidades dormitorio situadas en las líneas del tren de alta velocidad.

Los precios desorbitados de la renta han llevado a casi 237.000 trabajadores a cambiar de residencia en 2024.

Este dato, entre otros, ha sido publicado por la Agencia Tributaria, que difunde estadísticas sobre el domicilio de los trabajadores cada año.

Uno de los hallazgos clave de los datos, publicados esta semana, es que más de 30.000 asalariados abandonaron Barcelona el año pasado; en 2019, esta cifra era de aproximadamente 18.000.

No obstante, el número de trabajadores que llegan a Barcelona se ha mantenido relativamente estable durante este lustro, lo que significa que la ciudad aún ha registrado un aumento neto de asalariados.

El año pasado, Barcelona ganó 180 trabajadores, una cifra muy inferior a la prepandemia, cuando en 2019 se trasladaron a la ciudad 6.044 trabajadores.

Un movimiento similar se observa en Madrid, donde los trabajadores que abandonan la capital no se dirigen a áreas cercanas como Toledo o Valladolid, sino hacia Aragón, Asturias, Galicia, Murcia y Valencia, regiones conectadas por la red de alta velocidad.

El año pasado, la comunidad madrileña perdió 54.500 trabajadores, mientras que antes de la pandemia las salidas eran de 35.000.

El aumento de las salidas de las grandes ciudades no se debe únicamente al alto precio del alquiler, sino también a la generalización del teletrabajo.

«Ya no es necesario desplazarse para desarrollar una carrera profesional, ya que la fuerza laboral se está dispersando por todo el país», afirma el economista Javier Santacruz, analizando los datos de Hacienda.

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Sin embargo, Raymond Torres sostiene que el problema principal es, sin duda, el encarecimiento de la vivienda.

Torres, director de análisis económico en Funcas, argumenta que la tendencia hacia el trabajo remoto no explica por sí sola un incremento tan brusco de los traslados en el último año.

Coincide con él Marcel Jansen, investigador de Fedea y profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid.

Jansen quiso destacar que los alquileres por las nubes están expulsando a la población de las ciudades y señaló que el colectivo docente es de los más afectados: con salarios estancados, muchos se están trasladando a centros educativos en otras localidades.

Con los precios de la vivienda en continua ascensión, todo apunta a que el número de trabajadores que abandonan las grandes urbes seguirá creciendo.