Diversos municipios de Mallorca continúan experimentando problemas con el suministro de agua apta para el consumo humano. La conselleria balear del Mar y Ciclo del Agua admite que “no existe una única fuente de datos actualizada y de fácil acceso que compile la información sobre la potabilidad del agua municipio por municipio”, siendo el Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad la fuente más sistemática.
Este sistema recopila todos los análisis que sirven de base para los informes anuales sobre la calidad del agua potable en España. Conforme a los datos del SINAC, la conselleria se refiere a la situación vigente al 31 de diciembre de 2023, momento en el que se registraban incidencias en nueve de los 53 municipios mallorquines: Ariany, Costitx, Felanitx, Manacor, Santa Margalida, Santanyí, Sencelles, Sineu y Vilafranca de Bonany.
En cuatro de ellos (Costitx, Santanyí, Sineu y Vilafranca), la totalidad del suministro de agua de la red pública se consideró no apta en todos los núcleos de población. En los restantes, la situación era heterogénea; la calidad variaba, siendo segura en algunas zonas y no en otras.
Las elevadas concentraciones de nitratos y la salinidad constituyen los principales problemas de calidad. Estos derivan, en gran medida, de la dependencia de agua extraída de pozos locales, dado que el suministro principal no está conectado a la red de la agencia Abaqua.
Ariany fue conectado a dicha red en septiembre. Otros proyectos de conexión involucran a Manacor, Maria de la Salut, Petra y Sineu. En el caso de Manacor, la conducción llegará a zonas turísticas costeras como Calas de Mallorca, donde existe una dependencia de acuíferos locales.
“En los municipios que se conecten a la red troncal, se anticipa una mejora clara y estable de la calidad. Al poder mezclar mayor proporción de agua desalada y subterránea, se reducirán los niveles de nitratos y salinidad que actualmente obligan a declarar el agua como no apta para el consumo. No obstante, el problema no desaparecerá de la noche a la mañana. Los acuíferos requieren años para recuperarse. Incluso reduciendo la extracción, seguirán siendo necesarios controles estrictos”, señala el departamento de recursos hídricos.