Inca ha puesto punto final a otra edición extraordinaria del Dijous Bo, confirmando una vez más por qué esta feria centenaria está considerada como uno de los eventos culturales más señeros de Mallorca, a menudo denominada “la feria de todas las ferias”. A lo largo de la jornada, la ciudad se transformó en un bullicioso punto de encuentro para residentes, visitantes y expatriados por igual, atrayendo a miles de personas hacia su casco histórico. La edición de 2025 ofreció una combinación dinámica de comercio, tradición, gastronomía y entretenimiento que puso de relieve la esencia más auténtica de Inca.
Las calles cobraron vida desde primas horas de la mañana cuando el mayor mercado payés de Mallorca se adueñó del corazón de la ciudad, ofreciendo productos frescos, especialidades locales y delicias regionales. Paralelamente, la exposición tradicional de ganado atrajo a familias, entusiastas del sector agropecuario y visitantes curiosos ansiosos por vivir uno de los aspectos más auténticos de la feria. Artesanos y creadores contribuyeron al ambiente festivo con sus productos manuales, mientras que los puestos de comida y los restaurantes locales brindaron una impresionante selección de platos mallorquines y propuestas culinarias modernas.
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Una fuerte participación ciudadana definió la edición de 2025
Comerciantes locales, tenderos y dueños de negocios han reportado un día muy positivo, gracias a un flujo constante de visitantes y a una intensa actividad comercial. Los establecimientos de hostelería también registraron una gran afluencia de público durante toda la feria, con muchos restaurantes y cafeterías operando a plena capacidad desde la mañana hasta altas horas de la noche.
Los servicios municipales destacaron la coordinación efectiva entre seguridad, equipos de emergencia, personal de limpieza y voluntarios, un factor esencial para garantizar tanto la seguridad como el disfrute durante un evento de tal magnitud. La feria transcurrió sin incidentes destacables, lo que subraya la eficacia de la planificación y organización municipal.
Como manda la tradición, la jornada comenzó con la fotografía anual grupal frente al Ayuntamiento de Inca, una imagen que se ha convertido en un hito simbólico de la inauguración de la feria. Representantes del Govern Balear, del Consell de Mallorca, del consistorio inquer y de numerosas instituciones locales se congregaron con motivo de este acto. El evento sirvió como un homenaje al patrimonio cultural de la ciudad y a su compromiso continuo con la preservación y promoción de las celebraciones más emblemáticas de la isla.
Tras la fotografía, las autoridades locales recorrieron las calles céntricas de Inca. Su primera parada fue el mercado payés en la Plaça de Santa Maria la Major, donde saludaron a vendedores y vecinos. El grupo visitó posteriormente la Exposición Filatélica Tradicional en el Centro Parroquial de Santa Maria la Major, un evento que este año conmemoraba el 150 aniversario de la llegada del ferrocarril a Inca. El recorrido prosiguió por las zonas artesanales, los puestos gastronómicos y los espacios culturales clave, reflejando el amplio atractivo de la feria y su perfecta fusión de historia y modernidad.
Al caer la tarde, la emoción se intensificó con uno de los momentos más esperados del Dijous Bo: el correfoc. La carrera de fuego iluminó el centro de la ciudad con chispas, humo y el ritmo de los tambores, atrayendo a multitudes que se agolpaban en las calles para presenciar este impresionante espectáculo cultural. El evento supuso un final dramático y trepidante para una jornada repleta de energía, color y orgullo comunitario.
Inca refuerza su papel como eje multicultural en Mallorca
El balance final del Dijous Bo 2025 es abrumadoramente positivo. La feria demostró una vez más la capacidad de Inca para albergar eventos de gran envergadura con profundidad cultural, impacto económico e inclusividad. Para muchos expatriados que residen en Mallorca, supuso una oportunidad significativa para conectar con las tradiciones locales y comprender mejor la herencia de la isla.
Con el éxito de esta edición, Inca reafirma su posición como una ciudad dinámica, multicultural y proyectada hacia el futuro. El próximo Dijous Bo tendrá lugar el 19 de noviembre de 2026, y ya se palpa la expectación por otra celebración inolvidable.